viernes, 16 de octubre de 2020

Reseña: Sol de medianoche de Stephenie Meyer.

¡Hola de nuevo, lectores! Por aquí me tenéis de nuevo con otra de mis últimas lecturas. En esta ocasión se trata del libro “Sol de medianoche” de la iónica autora Stephenie Meyer, al que le he puesto, de manera simbólica, 3 estrellas en Goodreads. Si queréis saber mi opinión al respecto poneos cómodos porque ¡empezamos!



Al contrario que la precuela de los juegos del hambre, han querido hacer una protada similar a las anteriores para otorgar más nostalgia a la obra.

Imagino que a estas alturas todo el mundo conocerá la saga Crepúsculo. Yo la leí de aquella cuando empezó y, cuando me enteré de que iba a salir a la luz, después de tanto tiempo, sol de medianoche, es decir, la historia del primer libro teniendo de protagonista a Edward Cullen, pues me dio curiosidad pero tampoco me entusiasmé demasiado porque, sinceramente, nunca fui demasiado fan de esta saga.

Esto se debe a mi poca predilección a los libros de romance que ya tenía en poca estima por aquella época. Leí crepúsculo con curiosidad por saber el porqué de tanto bombo y ya de ahí me terminé la saga con el trascurrir del tiempo. Eso sí, nunca conecté con los personajes ni me sentí muy apegada con la historia. Según iba avanzando esa locura de trama me preguntaba, una y otra vez, como era que Bella no dejaba Forks y se iba con su madre al sur para dejar atrás todo ese drama que se estaba montando constantemente a su alrededor.

Pero bueno, no estáis aquí para oír mis quejas de mi yo del pasado. Estáis aquí por el salseo del presente así que voy a resumir la historia brevemente para que podáis conocer mejor los entresijos que esconde este libro.

Antes de empezar, mención honorífica para el padre de Bella que el pobre aguanta de todo ese mamarracheo con aplomo sin llegar a cargarse a nadie (yo no podría decir lo mismo).

Para aquellas personas que no conozcan Crepúsculo diré que trata de una chica anodina de 17 años, que se muda con su padre a un pueblucho de Estados Unidos donde, como no podía ser de otra manera, nunca pasa nada, hasta que llega ella.

Resulta ser que esta muchacha llamada Bella Swan, llama un montón la atención en el instituto, por ser la novedad, captando también el interés de un chico GUAPÍSIMO (ya sabéis, de esos que nunca se encuentran en los centros educativos a los que vamos los demás), que encima es LISTÍSIMO (por supuesto), su familia encima tiene MUCHISIMO DINERO (no podía faltar en esta época el poder monetario del interés amoroso), y encima es un VAMPIRO (pretendamos estar todos sorprendidísimos ante esta última revelacion).

Este chaval es Edward Cullen y básicamente se enamora de ella y la hace padecer mil aventuras y peligros antes de que al final acaben casándose (no pienso entrar en el PROBLEMA ETERNO que tiene Amanecer). FIN.

Cada vez que escucho un intento de defensa hacia Amanecer yo desaparezco a lo Homer.

Teniendo esto en cuenta, vamos a ver en qué se diferencia el primer libro original, es decir, Crepúsculo como tal, de Sol de medianoche.

La gran disparidad que he notado yo es que si bien en Crepúsculo vemos las inseguridades de Bella ante el comportamiento extraño que tiene su compañero de clase y posterior novio, en este vemos que esa conducta dispar que se atisbaba, era tan solo LA PUNTA DEL ICEBERG.

Me explicaré. No es solo que Edward sea algo posesivo, extraño y obsesivo. Es que tras leer estás páginas podemos ver que está al sur de todas esas emociones. Se le va la cabeza muchísimo de manera indescriptible, y a cada fruncir de ceño que tiene Bella cuando habla con ella (cosa que se comprende perfectamente porque el hombre más críptico no puede ser), él ya está pensando “ESTE ES EL MOMENTO EN EL QUE SE DA CUENTA QUE SOY MALO PARA ELLA Y SE QUERRÁ ALEJAR DE MI. POR UNA PARTE QUIERO QUE ASÍ SEA PORQUE ASÍ ESTARÍA A SALVO DE MI PERO POR OTRA ME ATERRA PERDERLA”.

Este párrafo que he puesto en mayúsculas (como no se merecía otra cosa) podemos encontrarlo en TODO EL LIBRO en sus diferentes variantes. Esto es porque tiene muchísimas páginas donde la dinámica del dialogo entre ellos dos es la misma y sobra decir que AGOTA.

Cada vez que Edward se debatía internamente sobre si Bella estaría mejor sin él yo estaba de este humor haciendo acto de toda voluntad para no arrojar el libro al suelo.


Pasa sobre todo en los capítulos 17 y 18 (de memoria me sé dónde está ese pozo. Así será para haberme dejado una impresión negativa tan fuerte), que es cuando se confiesan realmente lo que sienten y empiezan a salir, que se hace LO MÁS LENTO DEL MUNDO, porque claro, estamos unas 50 páginas (sin exagerar) con ellos sentados en un prado/ cama y hablando sin parar de lo que parlotean vacíamente siempre, lo cual se podría resumir en:

- Soy malo para ti.

- No me dejes.

- Es peligroso.

- Soy un monstruo.

- Atraes el peligro.

- Debo mantenerte a salvo.

Esto leído una y otra vez donde no hay ni un cambio de escenario. Por no alterar nada, Bella ni come en todo un día. Es sencillamente agotador.

Si yo veo que me quedo sin comer por aguantarle el monólogo lo llevo a rastras hasta un mcdonalds para que siga con sus empalagosidades mientras yo me como una hamburguesa.

Por lo que he visto el problema de Edward es el más criticado por los demás lectores. Una amiga mía incluso lo describió como “un caniche que no se aguanta ni así mismo” (definición con la que estoy 100% de acuerdo), por lo que creo que es el punto crítico a tocar en esta reflexión.

Aquí le vemos tan tranquilo pero ahora sabemos que en su mente no parará de machacarse como es que Bella sigue hablando con un monstruo como él.

Por lo demás, todo sigue más o menos la misma mecánica, a excepción de conocer más los sentimientos de algunos personajes que he de decir que le da un punto positivo a la historia. 

Finalmente creo que sí me ha gustado leerlo, no por la historia en sí, sino para darme cuenta de cómo ha cambiado este tipo de literatura con el tiempo, para bien. Dudo mucho que a las nuevas generaciones les puedas vender un personaje del estilo Bella Swan a día de hoy (que la muchacha no nos sabe ni caminar correctamente), y eso dice mucho de la evolución positiva que han tenido las protagonistas femeninas en el mundo literario.

Esto ha sido todo por hoy, lectores. Volveré próximamente con algo más terrorífico para hacer honor a las fechas en las que estamos. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.


Se despide con cariño.


La bibliotecaria de Dunwich.


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