viernes, 10 de mayo de 2019

Reseña: Reiraku de Inio Asano (Sin spoilers).

¡Hola de nuevo, lectores! Una vez más por aquí me tenéis con otra de mis últimas lecturas. En esta ocasión se trata de una novela gráfica llamada “Reiraku” de Inio Asano a la que le he puesto 4 dudosas estrellas en Goodreads. Si queréis saber que me ha parecido poneos cómodos porque ¡empezamos!



Reiraku llegó a mis manos de una manera muy simple. Tan solo era el día del libro y, como le tenía echado el ojo a su portada, lo acabé regalando con el fin de leerlo yo también. (Ya sabéis, un poco lo que viene siendo un regalo tipo Homer Simpson). Lo que no sabía es que había comprado una historia total y absolutamente DEPRESIVA.

Con esa portada pedía a gritos que me lo llevara.

Me explicaré. La trama se centra en Kaoru Fukazawa, un mangaka de éxito (creador de comic japonés para aquellos que no entiendan la jerga).

Este lleva 8 añazos dedicándose en cuerpo y alma a su serie cumbre, la cual ya está a punto de finalizar. Por ello todos se pasan el día felicitándole por su gran labor, y le preguntan por supuesto, por su próxima obra (vamos, el día a día de cualquier autor algo famosillo). Él empieza a dar evasivas como contestación y ahí, cuando termina su laborioso trabajo, comenzamos a conocerlo en profundidad en todos los aspectos de su vida.

Kaoru es un hombre bastante taciturno y solitario por lo que no nos muestra él en sí con sus palabras lo agobiado que está. Somos nosotros mismos quienes lo vamos intuyendo a través de sus cuestionables actos.

Como tiene esa faceta tan arrogante dada por el éxito reciente, crea como una especie de muro entre él y los que le rodean, haciendo que en diversas ocasiones sus acciones sean recriminadas por los mismos.

Esto nos lleva a visualizar como va cada vez más a la deriva debido al hecho de no poder superar la presión a la que está sometido por la nueva situación en la que se encuentra.

Con esto, comienza a replantearse todo aquello que anteriormente hacía mecánicamente sin reparar en nada más. Recuerda fantasmas del pasado, y hace unas valoraciones tales de alguien que no se encuentra bien anímicamente. Su final como era de esperar, no es nada extraordinario, pero podemos comenzar a ver en él un avance que parecía perdido en un principio.

Cuando lo terminas acabas todo roto y andas por ahí a lo Ross, como un alma en pena, durante el día entero.

Todo esto refleja por supuesto, una gran crítica social, laboral y sobretodo el cómo son las relaciones en Japón.

Esto se ve en la aceptación de seguir la vida como si fuese una lista de la compra; Trabajo/casa/matrimonio/hijos, porque “es lo que hay que hacer”. (Algunas relaciones japonesas aún son más “prácticas” que amorosas. Por ejemplo Kaoru se casó con una editora porque creyó que sería bueno enlazarse con alguien del sector, y ahora ambos son como completos extraños dado que solo se deben a su trabajo).

También cuestiona vivamente la visión distorsionada que tenemos los lectores de los magakas/autores, ya que muchas veces son idealizados sin tener si quiera idea de cómo es realmente su personalidad (a estas alturas todo el mundo conoce el dilema sobre si se debe separar al autor de su obra, o no).

Pero en general, el tema más tocado es el del mundo laboral del manga, ya que muchas veces deben de lidiar con el peso de las modas, la popularidad y las ventas.

Como novela gráfica debería hablaros también del dibujo. Este, por su parte, me pareció realmente bueno. Es sencillo pero muy realista. Te mete de lleno en la historia desde el primer momento. De él no tengo ninguna tacha que exponer. Se ve conciso y cuidado desde el principio hasta el final.

Os dejo este ejemplo para que podáis apreciar la sencillez y a la vez el detalle del que os hablo.

Con todo creo que el tomo en general está bastante decente. El hecho de que dudase, como he dicho al principio, sobre si darle a Reiraku las 4 estrellas o no, fue porque me pareció una trama demasiado deprimente, pero, como era lo que seguramente Asano buscaba, me decanté por darle la más alta que consideraba a pesar del mal cuerpo que me dejó su obra.

Eso ha sido todo por hoy, lectores. Solo he de añadir que si os gustan esta clase de historias (o Inio Asano en general, que tengo entendido que es bastante popular) dadle una oportunidad a Reiraku. No os defraudará.

Yo por mi parte volveré más pronto que tarde con más novedades.

Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich.


Esto ya está a puntito de cerrarse. Hay algunas que aún no se con que tacharlas pero poco a poco. De momento no creo que tenga problema en terminarlo antes de lo esperado. A ver como avanza la cosa.

jueves, 25 de abril de 2019

Reseña: Aula demoniaca de Junji Ito (Sin spoilers).

¡Hola de nuevo, lectores! Una vez más por aquí me tenéis con otra de mis últimas lecturas. En esta ocasión os traigo la novela gráfica titulada “Aula demoniaca”, del autor Junji Ito, conocido principalmente por su obra cumbre “Uzumaki” (de la cual podéis encontrar su respectiva reseña aquí). Si queréis saber mi opinión sobre este tomo, al cual le he dado 4 estrellazas en Goodreads, poneos cómodos porque ¡empezamos!


Para meteros en situación. Aula demoniaca llegó a mis manos de la manera más casual posible. Estaba dando una vuelta por una librería y me enseñaron el tomo junto con una máscara que traía de regalo (anunciaré la reseña con ella puesta para que podáis ver como es), así que, tentada de visualizar otra novela de Ito me lo compré y lo leí en el mismo día.

Por si encotráis la reseña pero no la entrada de la que hablo aquí tenéis una fotografía del ejemplar junto con la máscara con la que venía.

Tengo que resaltar que, si bien conocéis Uzumaki, o cualquiera de las obras de Ito, sabréis que su manera de exponer el terror es a través de las cosas cotidianas y con unos dibujos extremadamente perturbadores. Por lo que no iba a desarrollar Aula demoniaca de diferente manera.

Aquí en vez de utilizar las espirales como recurso lo que hace es exponer el pedir disculpas como una forma maléfica de atraer la desgracia. Pero, como siempre digo, no adelantemos acontecimientos. Mejor empecemos por el principio.

La trama de aula demoniaca es simple pero eficaz. Tenemos a un chico de secundaria llamado Yuuma Azawa el cual SE DISCULPA POR ABSOLUTAMENTE TODO.

Cuando digo esto no os penséis que es de estas personas que tienen el perdón fácil como una servidora, no. Es que se pone a pedir perdón y literalmente no para.

Sí, sí, dejad que se disculpe que ya veréis la que os lía en el proceso.

Esta faceta suya hace que la gente lo vea como un bicho raro, e incluso que se burlen de él, por eso su compañera de clase Keiko Arisu comienza involucrarse un poco con él.

Aquí es cuando llega su desdicha pues, en una ocasión en la que regresaba sola a casa, Keiko se encuentra con que una niña muy perturbadora la está persiguiendo diciendo cosas extrañas. Esta intenta escapar de ella pero en el transcurso tiene un accidente que la manda al hospital.

Esto hace que nuestro protagonista vaya a disculparse (como no) por el comportamiento de su hermana Chizumi (porque sí, como no podía ser de otra manera era un familiar suyo), y comience a estrecharse así la relación entre ellos.

De esta manera Keiko se convierte en su amiga de verdad, y va viendo cosas de lo más extrañas. Él le cuenta que su hermana no es muy buena debido a que sus padres murieron pronto, y ella, para intentar apaciguar las cosas va hasta la casa de Yuuma para conversar un poco con Chizumi.

He aquí la hermana de aspecto extraño.

Como era de esperar la cosa no acabó muy bien. Keiko se entera de la verdadera razón por la que Yuuma pide disculpas a todo el mundo y se ve envuelta en una terrorífica historia que se desarrollará por unos derroteros impensables hasta el final.

He de decir que este es el primer capítulo que da paso a los siguientes. No siempre veamos a los mismos personajes, pero, aunque esto ocurra no son independientes. Leedlas por orden si queréis que todo vaya cobrando sentido.

Por su parte, como apunte visual, lo he estado comentando y coincido con otro lector en que, aunque su dibujo no es tan potente como el de Uzumaki, si tiene momentos en el que el solo hecho de ver su horrenda exposición en las hojas, hace que te estremezcas sin necesidad de mostrarte texto alguno. Por lo que, con esto, y todo lo que engloba a la obra, os recomiendo Aula demoniaca con todo el ímpetu del mundo, ya que, tanto si sois fans del autor, como del terror en general, os aseguro que os va a encantar.

Uzumaki tiene el nivel demasiado alto como para comparar ambas historias.

Por mi parte queda todo dicho, lectores. Nos vemos en la siguiente entrega con “Reiraku” de Inio Asano. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich.

El bingo literario va así por el momento. Ya tengo idea de como seguir rellenando algunos huecos pero de otros todavía no tengo idea de como lo voy a hacer. De lo malo aún tengo tiempo por lo que no me corre mucha prisa encargarme de ellos. Seguiré informando del avance en las próximas reseñas. 


miércoles, 17 de abril de 2019

Reseña: Cementerio de animales (Película).

¡Hola de nuevo, lectores! Como podéis observar por aquí ando una vez más con otra de mis recomendaciones. En esta ocasión os traigo la película de “Cementerio de animales” (o en original “Pet sematary”) basada en el best seller de King titulado con el mismo nombre. Así que ya sabéis, si queréis saber que opino de ella poneos cómodos porque ¡Empezamos!

He tenido que buscar un trailer que no contase demasiado porque había algunos que te destripaban la película entera (lo encontraréis más abajo).


Antes de nada quiero aclarar que en esta reseña se harán ciertos spoilers tanto del libro (el cual si aún no habéis leído su análisis podéis encontrarlo aquí) como de la versión anterior. Por lo tanto, si deseáis visualizar primero todo el material id corriendo a verlo y volved lo antes posible que aquí os estaré esperando.


Bien, una vez aclarado este punto pasemos a su análisis.

Después de la superproducción que se ha llevado acabo con “It”. Se produjo un resurgimiento hacia las novelas del rey del terror, congratulándonos a sus fieles ya que esta clase de películas no suelen tenerse con tanta calidad de buenas a primeras. Por eso, en cuanto me enteré de la adaptación de cementerio de animales me alegré infinito puesto que ha sido una de las obras que más me ha gustado de King.


Como ya sabéis, el libro me fascinó por completo (una vez más, si no habéis leído mi entrada sobre la novela de cementerio de animales podéis encontrarla aquí), y la filmación antigua me pareció bastante entretenida, destacando partes como ver al autor hacer un cameo, o la grandiosísima canción de los ramones que aparece en los créditos.


Bueno, como era de esperar en la nueva ni está Stephen King vestido de cura, ni aparecen los ramones de fondo tras su final. Aunque estos últimos han sido sustituidos por Starcrawler, los cuales finiquitaron la visualización con una reinterpretación bastante aceptable a la original de la banda de Queens.


Visto esto he de decir que, en general, estos pequeños detalles son una mera pincelada de la diferencia existente entre ambas, debido a que, si la primera es en su mayor medida fiel, en la nueva versión se han tomado ciertas libertades que en un principio me dejaron totalmente descolocada.

El ejemplo más anecdótico que se me viene a la mente ahora mismo es el de las máscaras que llevan los niños cuando van a enterrar a sus mascotas al cementerio. Es algo que aún a día de hoy no comprendo. Supongo que querían ambientar un poco la obra para darle un toque más siniestro pero de verdad que aún sigo sin comprender porque se inventaron tal cosa teniendo a mano miles de momentos más adecuados para el argumento.

No les quito el mérito a los niños de tener esas máscaras tan logradas. Si fuera un poco más realista llevarían las típicas que te compras por nada y menos en una tienda baratilla.

Siguiendo la misma línea creativa que engloba la cinta podemos observar como a nuestro protagonista, Louis Creed, lo ponen menos intenso de lo que es en realidad. Aunque, siendo sincera, esto no me pilló tanto de sorpresa dado que, desde el minuto uno, podemos darnos cuenta de que la nueva está más centrada en el misterio principal que en los temas secundarios.

Que por cierto ¿Soy la única a la que el nuevo Louis Creed le recuerda terriblemente a Chandler Bing de Friends?
Se que no es la mejor imagen para compararlos pero Chandler conejito es ya un icono y además así podría ir con los chicos a enterrar mascotas al cementerio de animales siguiendo la tónica de ir disfrazado. Es todo ventajas. 

Y es aquí donde quería llegar. La trama que engloba todo este tinglado y de la que han decidido coger lo justo para tener cierta afinidad con la historia original.

Para no hacer spoilers diré que al principio todo iba bien. Incluso me gustaba la idea de que no pusieran la gran desgracia tan obvia como en la primera versión cinematográfica. Lo que no llegué a pensar es que esa tragedia no sucedería NUNCA. No exagero cuando digo que se inventan un montón de drama pero lo único que no tocan es lo que REALMENTE DEBÍA DE SUCEDER.

Así estaba yo en pleno cine, para desgracia de los que estaban a mi alrededor, quejándome a los cuatro vientos e increpando a la película todo el rato en plan "pero ¿ por qué no van a por quién tendrían que ir? ¡NO TIENE SENTIDO NADA DE LO QUE ESTÁN HACIENDO!".

Imagino que lo habrán cambiado para que hubiese una mejor actuación (o no, quien sabe) pero lo cierto es que es algo que no pude pasarle a la película por bien hecha e hilada que estuviera.

Tampoco hubiera estado de más que volviera a aparecer Stephen King como en la antigua. Pero de esto no me quejo que a saber si él hubiera aceptado si quiera.

Por todo esto creo que me quedo con la primera adaptación sin desmerecer la segunda, que a pesar de todo también me ha entretenido bastante. Pero bueno, con estos argumentos tan subjetivos siempre digo lo mismo. Es cuestión de los gustos de cada uno. Así que ya sabéis. Tanto como si os he convencido con la primera reseña, como con esta, tenéis que ver/leer cementerio de animales porque os va a encantar. Yo por mi parte seguiré trayéndoos más análisis en las próximas semanas.

Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Reseña: Fahrenheit 451 de Ray Bradbury.

¡Hola de nuevo, lectores! Una vez más por aquí me tenéis de la mano de una de mis últimas lecturas. En esta ocasión os traigo “Fahrenheit 451”, del célebre autor Ray Bradbury, a la que le he puesto 5 estrellazas en Goodreads. Si queréis saber los motivos que me han llevado a darle tan alta nota poneos cómodos porque ¡empezamos!


Yo tengo esta edición de bolsillo pero las hay hasta con páginas calcinadas y todo.

El pretexto por el que decidí leer este título fue bien simple. Necesitaba algo corto para entretenerme en el tren que no me llevase mucho tiempo ya que en unos días me marcho a Japón y quería ir libre de lecturas (siempre es buen momento para presumir de viaje), así que rescaté de mi estantería Fahrenheit, y me puse a descubrir a que venía tanta fama. Obviamente quedó totalmente demostrado su éxito pues me fascinó desde la primera página.

La compleja trama de Fahrenheit 451 se desarrolla en un mundo futurista donde los libros están prohibidos. Los bomberos son los encargados de eliminarlos con fuego cuando alguien les da el aviso de que en alguna casa aún existen estos escasos ejemplares. Es más, su título, Fahrenheit 451, hace referencia a la temperatura con la que el papel se inflama y arde.

Si véis a una chica en el tren viviéndolo todo con un libro en las manos seguramente sea yo. En tal caso saludadme para que pueda quedarme con cara de boba pensando de qué me conocéis.

Este hecho es dado porque la sociedad del momento tiene como fin último la felicidad y, según ellos, las lecturas no traen más que desdichas. El sentirse inferior a las personas cultivadas, la diferencia de preparación entre los distintos individuos, y la frustración que evoca el que se utilicen términos que no se conocen, hicieron que las obras textuales, y las profesiones que las rodean, fueran vistas como algo peligroso que se ha de erradicar. Pensaron que, siendo todos iguales a nivel intelectual, se conseguiría una comunidad más unitaria y feliz. De ahí dicha persecución a las novelas y sus custodios.

La actividad de los bomberos era como un show en sí para la gente así que me los imagino todos teatreros chillando "¡Muerte a la cultura!" mientras rocían los libros con llamas.

Con esto en mente podemos conocer a nuestro protagonista. Guy Montag. Un bombero que disfruta quemando cosas hasta que una vecina adolescente le plantea una serie de preguntas inquietantes entre la que se encuentra la siguiente: “¿No es cierto que los bomberos antes apagaban fuegos en vez de provocarlos?”.

Montag no sabe responderle y he aquí el quid de la cuestión, la gente tiene olvidada toda la historia y su desarrollo hasta su momento. Estos viven pegados al televisor (o televisores), el cual ocupa la pared entera y tiene la función de interactuar con el individuo. Es tal el grado de inmersión que hasta llaman “Familia” a las personas que aparecen en la emisión.

Un ejemplo de esto es la esposa de Montag, Mildred. Ella está completamente absorbida por los programas que visualiza. Siempre está pensando en que necesita una cuarta pared con dicho contenido para tener al completo la sala de estar, y no es capaz de mantener una conversación decente sin que gire en torno a su “familia”.

Hay incluso una escena donde, estando enfermo, Montag le pide a su esposa que apague el televisor y ella le responde que como va a apagar a la familia. Montag desesperado le pide que baje al menos el volumen a lo que ella va a hacer como que lo baja pero lo deja igual. Me pasa a mí eso y al día siguiente ya no me tiene en casa.

Con todo esto Montag sufre alguna experiencia traumática que le hace plantearse las cosas a un nivel profundo, llegando a vislumbrar el cómo están montadas, y comienza su propio camino guardándose algún que otro tomo de los que queman.

Él era bastante discreto en comparación con lo que hubiese robado yo.

A partir de aquí os podéis imaginar cómo se desarrollan las cosas. No expondré nada más para no estropearos el final, pero si he de decir que me han sorprendido varios puntos de Fahrenheit. Primero lo bien que está hilado. Segundo sus increíbles referencias filosóficas, de las cuales podría hablar durante páginas enteras. Y tercero el hecho de no crear el cambio a través de un solo libro sino del significado generativo de los mismos, creando con ello una crítica social fuerte, la cual podría verse reflejada atemporalmente en su justa interpretación.

Por todo esto y mucho más he decidido darle 5 estrellas, ya que, aunque no sea del todo objetiva dado que a mí la televisión no me agrada en absoluto. (Veo series y películas no me malinterpretéis. Lo que no pongo ni por recomendación es la programación regular ni en mi casa, ni en la de mis padres, los cuales están hartos de que les apague el televisor y les esconda el mando a distancia).

Aunque leáis estas cosas sobre mí, no os penséis que tengo 5 años. Soy una persona adulta (al menos en apariencia).

En definitiva creo que Fahrenheit 451 es un título de lectura obligada para poder ver como los valores fundamentales se van perdiendo en el momento en que nos enfrascamos de lleno en el entretenimiento pasivo.

Eso es todo por hoy. Como última recomendación diré que si os gusta esta clase de temas también podéis leer “Homo videns: la sociedad teledirigida” de Giovanni Sartori. Hace años hice un trabajo sobre él que me ha recordado muchísimo a esta novela. No os va a defraudar.

Nos vemos en la siguiente reseña, lectores. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich.



Esto continúa completándose. Hay algunas casillas que no tengo ni idea de como voy a tacharlas pero de momento voy a buen ritmo.


miércoles, 6 de marzo de 2019

Reseña: Nunca me abandones de Kazuo Ishiguro

¡Hola de nuevo, lectores! Sé que he andado un poco desaparecida pero por aquí me tenéis de nuevo con una de mis últimas lecturas. Esta es la de “Nunca me abandones” (“Never let me go” en original) del autor Kazuo Ishiguro, a la que le he puesto 4 estrellas bien merecidas en Goodreads. Como siempre digo si queréis saber lo que me ha parecido en profundidad poneos cómodos porque ¡empezamos!



Bien pues, para empezar, comenzaré explicando el hecho de que este título llegó a mi conocimiento por pura casualidad. Estaba leyendo un tweet sobre novelas distópicas que podrían desarrollarse en el mundo actual, y la única que no conocía era esta así que me dio por buscarla y, como su contenido me resultó atrayente, fui a buscar un ejemplar a una librería cercana.

Fue gracioso pues no llegué a hacerme con él inmediatamente, ya que la dependienta me informó que lo acababan de comprar para regalármelo (crecer en villas pequeñas es lo que tiene).

Luego, yo que disimulo a lo Phoebe totalmente, imaginaos el show que armo para enterarme de quien fue sin que se me note que lo se todo (aclaración: nunca lo consigo).

Estropeada pues la sorpresa esperé por él y, en cuanto tuve un ratejo en un viaje largo, me lo leí casi del tirón.

Su argumento en general tiene una fórmula muy sencilla y eficaz. Un grupo de niños son criados en una especie de institución como si fuera un internado donde reciben clases, realizan trabajos creativos, etc. En este caso se trata de un centro denominado Hailsham, el cual, descubriremos después, es algo diferente a los de su estilo por diversos motivos.

En él podemos encontrarnos con nuestra protagonista Kath, y a sus amigos. Los más importantes serán Ruth y Tommy, pero hay unos cuantos por ahí que tienen su momento de protagonismo.

Todos ellos viven en Hailsham y crecen con normalidad como cualquier chico o chica de su edad, menos en ciertos aspectos que difieren de la ordinariez.

Para empezar sus profesores (o guardianes) les explican que, como son especiales, tienen que cuidar mucho cuerpo. Este punto es vital para ellos hasta el hecho de que los libros prohibidos en el recinto son aquellos en los que la gente fuma, bebe, etc. A los alumnos se les explica en todo momento que estos actos son muy perjudiciales y, como en el futuro van a realizar donaciones, deben de tener cuidado, una vez que salgan de allí, de no contraer enfermedades ni acercarse a esos vicios.

Sí, habéis leído bien. La palabra donaciones está redactada en el párrafo anterior. Los menores en todo momento saben que se les prepara para que en el futuro sean donantes de órganos. Ese es su fin en la vida para cuando crezcan lo suficiente. Estos harán extracciones regularmente hasta que “completen” como lo llaman ellos. Es decir, hasta que se mueran.

Yo andaba tal que así en el tren mientras iba descubriendo lo que les aguardaba.

Permitidme aquí frenar la trama general para exponer este tema en concreto con más detalle y hacer con ello que nadie se pierda.

El curso de vida de estos muchachos va dirigido de esta forma. Están en el colegio hasta que se gradúan. Luego van a las cottages, las cuales son unas casas en las que los agrupan para formarlos hasta que pasan a ser “cuidadores”. Estos cuidadores lo que hacen es tener donantes a su cargo e ir guiándolos en el proceso de las extracciones hasta que completan (osea que entre ellos mismos han de cuidarse). Eso es así hasta que reciben una carta de que deben convertirse en donantes y ahí es cuando ya cierran el ciclo.

Es decir, estos chicos conocen lo que van a hacer desde que tienen uso de razón. Crecen con ello. Luego ven como otros sufren lo que van a padecer ellos más tarde. Y lo ven completamente normal.

Por más que intentaba entender su punto de vista mi pensamiento siempre era el de: "Pero ¿estos chicos no se dan cuenta de que los quieren simplemente para hacerles picadillo? ¡Si lo están viendo con sus propios ojos! ¡Reaccionad ya!".

Esto es lo que más me ha chocado de todo este asunto, y por lo que creo que el libro es fascinante, ya que el autor nos enseña a través de los docentes el que el hecho de cómo contar las cosas ayuda mucho más que ocultarlas.

Como diría una de sus profesoras, la cual acaba fuera del cuadro debido a que se saltaba el protocolo al intentar abrir los ojos de sus pupilos; "No es lo que os cuentan, o lo que no os cuentan, sino la manera en lo que lo hacen” (no lo he citado literal pero ese era el contexto de su afirmación). Lo que ella nos quiere hacer ver es que los maestros tratan estos temas con naturalidad cuando el alumno es demasiado pequeño para asimilar las cosas, así van añadiendo información poco a poco, para que se vaya interiorizando y, gracias al aislamiento que sufren, puedan acabar viéndolo como lo más normal del mundo.

En todo el libro esperé sin éxito que alguno hiciese un Forrest yéndose de ahí como alma que lleva el diablo.

Este método es tan efectivo que, cuando alguien “completa” en la segunda extracción porque algo sale mal, o porque simplemente su cuerpo no lo aguanta, les afecta porque ha sido una especie de desperdicio. Para ellos el ser buen donante es algo positivo de lo que sentirse orgullosos.

Y con esto es con lo que llegamos al meollo de la trama, la cual no voy a destripar por completo para no fastidiaros el libro (o película que también la hay) por completo. Tan solo decir que temas tan profundos como la igualdad, las ayudas artificiales, y el manejo de los sentimientos ante la normalidad de esta situación, hacen que esta novela sea totalmente imprescindible en nuestras lecturas.

A mí por lo menos me ha encantado casi toda ella. Si he de dar una pincelada negativa no ahondaré en su redacción, de la que algunos lectores se quejan por ser algo errática. En este punto creo que es una buena exposición ya que luego va encajando todo como si de un puzzle se tratase. Mi peor impresión viene dada de la mano de su final, el cual me parece que tiene cosas un poco forzadas para poder cerrar su desenlace correctamente.

Fuera de esto el resto no tiene tacha, incluso mi crítica podría considerarse una mera anécdota, así que, si os gustan esta clase de distopías, o si sentís curiosidad por esta clase de temas, dadle una oportunidad a “Nunca me abandones”. Es una de esas historias que no se olvidan tan fácilmente.

Por mi parte nada más, lectores. Volveré con nuevas reseñas pronto. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich.

Empecé muy fuerte pero algunas casillas son complicadas. Espero que no me cueste terminarlo.


viernes, 25 de enero de 2019

Reseña: Rebelión en la granja de George Orwell. (Sin spoilers).

¡Hola de nuevo, lectores! Por aquí ando una vez más con una de las últimas lecturas que he realizado. Esta es la titulada “Rebelión en la granja” (“Animal farm” en original) del aclamado autor George Orwell, a la que le he puesto 5 estrellazas en Goodreads. Como siempre digo, si queréis saber el motivo de esta increíble nota poneos cómodos porque ¡empezamos!


Nota: Antes de seguir con esta reseña os comento rápidamente que este año voy a ir rellenando un bingo literario de esos que están tan de moda. No condicionaré mucho mis opciones para adecuarlo a sus casillas pero os lo iré añadiendo actualizado al final de cada entrada.

Bien, pues poniéndoos un poco en situación diré que esta obra llegó a mí hace bastante tiempo pero no fue hasta esta semana pasada cuando decidí ponerme con ella. Su argumento como tal no me convencía demasiado, y, aunque había leído muy buenas críticas sobre ella no creía que me interesase lo suficiente para que me gustase. Adoro decir que en esta ocasión me equivoqué por completo ya que sus líneas me encantaron.

Su historia parece simple en un principio. Viene siendo una granja ordinaria de Inglaterra donde sus animales consiguen echar a su dueño cansados de ver cómo eran explotados para enriquecerle. Después de esto se adueñan del lugar e instauran un sistema de trabajo gracias al cual, en un principio, todo lo que produzcan será para beneficio propio.

La cuestión es que, este hecho, más todo lo que viene después, está basado en el régimen de Stalin. Así es como este está representado a través de un cerdo llamado “Napoleón” (que como dato curioso, en Francia está prohibido llamar a un cerdo “Napoleón” a raíz de este relato). Trotsky vendría a estar personificado por otro marrano llamado “Copo de nieve”, etc.

Así comenzó todo.

Con estos personajes Orwell nos muestra las diferentes fases por las que pasa este estado comunista donde los que más sufren son los animales de a pie. Estos pasan por innumerables penurias trabajando sin cesar, y manteniéndose con poca comida, todo aguantado estoicamente con el aliento que les proporcionaba la premisa de ser por fin “libres”.

Frases como “cuatro patas sí, dos pies no” que hacen balar a las ovejas cada poco para hacer calar la idea. La canción “Bestias de Inglaterra” inspirada en “La internacional”, y los mandamientos que deben cumplir los animales, son los cimientos de este ideal que nos permiten ver cómo van cambiando al antojo de los marranos según va pasando el tiempo.

El afianzamiento de los inteligentes cerdos queda amparado por estos toques que, después del transcurso de los días, van modificándose suavemente, hasta llegar a prohibirse la canción que los hizo libres para establecer ahora un cántico que ensalce la figura de Napoleón, o la frase inicial por “cuatro patas sí, dos patas mejor”. A mi parecer, el que mejor representa este arduo camino fue el mandamiento que empezó siendo “todos los animales son iguales”, para acabar rezando “todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros”.

Napoleón adoctrinó a unos cachorros para que le sirviesen de protección en el futuro.

Y esto no es todo. Entre sus páginas podemos observar que no solo se nos explica las directrices que toma la rebelión, sino que Orwell se toma su tiempo en mostrarnos las diferentes actuaciones de los animales, junto a las consecuencias que estos acaban acarreando por sus actos. Así vemos como hay oprimidos totalmente cegados ante el régimen que trabajan sin descanso para ellos hasta la extenuación, modelando la célebre frase de Simone de Beauvoir “el opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos”.

Trabajaban hasta la extenuación y aún así había animales que hacian más horas por su cuenta.

No podían faltar también aquellos que escaparon al ver que las cosas se torcían. Los que notan que hay algo raro pero por miedo y desconocimiento no se atreven a contradecir lo mandado, etc.

En general, a modo de conclusión, creo que es una obra brillante cuyo final es espectacular. Pienso que, a pesar de las dificultades que tuvo para publicarse, ha sido una novela que ha sabido caminar con el tiempo dándonos una lección difícil de olvidar. Por ello, tanto si os gustan esta clase de distopías, como si no, os recomendaría que le dieseis una oportunidad y leyeseis su historia. Os dará una lectura enriquecedora como pocas lo han hecho.

Por mi parte nada más que añadir. Me queda pendiente seguir con 1984, otro pilar de la biblioteca de Orwell. Pero eso será más adelante. Vendré próximamente con más novedades. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich.


He empezado fuerte pero me ha a costar completarlo todo así que más vale tomarlo con paciencia.

viernes, 18 de enero de 2019

Reseña: Penas del joven Werther de J. W. Goethe. (Sin spoilers)

¡Hola de nuevo, lectores! Antes de nada, ¡feliz año a todos! Empezamos el cuarto año del blog (que se dice pronto) con una lectura bastante especial. Esta es “Penas del joven Werther” del ilustre autor J. W. Goethe, al que le he puesto 3 estrellas en Goodreads. Si queréis saber el motivo de esta nota, la cual he dudado mucho en dar, poneos cómodos porque ¡empezamos!


Ya la portada nos indica el grado de intensidad que profesan estos dos.

Después de la decepción que me llevé al leer “El piso mil” (recordemos el horror sufrido pinchando aquí ) decidí que el primer libro del año debía de estar bien pensado para entrar con buen pie en el nuevo ciclo. Así fue como el año pasado empecé con “El arte de la guerra” y en este con “Penas del joven Werther”, ya que esta obra es controversial hasta decir basta, y eso a mí me llamaba mucho más la atención que su contenido en sí.


Os expondré un poco sus antecedentes. Goethe publicó penas del joven Werther basado en sus experiencias personales en 1774. Este año coincidió con un cambio generacional significativo en el que la sensibilidad y el romanticismo estaban en auge entre los más jóvenes. Por lo que sus tres partes fueron bastante bien acogidas.

Debido a este cambio de mentalidad, la trama, y sobre todo el personaje de Werther calaron profundamente, haciendo que el final de su historia (la cual es bastante conocida pero la guardaré para mí igualmente, que no os quiero desvelar el desenlace de la novela) fuese imitado por muchos de sus lectores. Fue tan importante este hecho que a día de hoy se utiliza el término “efecto Werther” en psicología para denominar un acto de lo más común.


Leyendo estos datos os podéis imaginar mi embelesamiento ante este manuscrito. Llevaba dándole vueltas a comprarlo durante años pero no fue hasta esta navidad que me lo regalaron cuando por fin me puse al lío para saber el porqué de tanto revuelo. Lo que me encontré fueron unas líneas que me dejaron sin habla, pero no adelantemos acontecimientos. Como siempre digo, empecemos por el principio.

La sinopsis general de la novela trata sobre un joven acomodado (no me atrevía a decir “de buena familia” ya que no posee ningún título nobiliario ni nada por el estilo), que se enamora perdidamente de una muchacha a la que acaba de conocer con todo lo que ello acarrea.

A simple vista este resumen no parece muy atractivo pero esto es porque lo concebimos desde el conocimiento de un amor más natural del que profesa el libro. En sus líneas lo que está descrito es un verdadero SIN DIOS.

Pongámonos en situación. Él nos va relatando los sucesos a través de unas cartas que le envía a su amigo Guillermo, y de las cuales intuimos las respuestas por lo que expone Werther en las siguientes misivas, porque solo tenemos su voz en este conjunto de situaciones.

En ellas vemos como este chico es sensible a más no poder, y que al ver a Carlota por primera vez ya no existe mundo más allá de ella y su familia (su madre al morir joven le encargó cuidar de sus hermanos pequeños así que a eso se dedica). Después de pasar el día en una fiesta él ya no se despega de ella ni con agua hirviendo. Que si paseos por aquí, que si dar la merienda a los niños, que si LLORAMOS AL ÚNISONO POR ALGUNA TONTERÍA. Porque sí lectores, una cosa está clara, Werther ha encontrado la horma de su zapato porque Carlota es igual de sensiblera que él.


Así me tenían cada vez que se enfrascaban en una de sus conversaciones melancólicas.

Claro, con todo esto os estaréis preguntando que dónde está el problema, porque de no haberlo no existiría drama ninguno (a parte de los lloros sin sentido), y sí, este, al contrario que otras lecturas expuestas por aquí, sí que tiene un “pero” bastante grande. Este es el de que nuestra querida Carlota está COMPROMETIDA CON OTRO HOMBRE.

Intentando consolar a Werther de dicha desgracia aunque soportalo sea un suplicio.

¡Dam, dam, daaaam! Luces, rayos y truenos. He aquí la desgracia del pobre Werther, que, como él ya es intensito de por sí, se nos muere un poquito al enterarse. Cuando sucede esto la verdad es que intuía que aquí comenzaba el dramón en ciernes, pero parece ser que a nuestro protagonista le va pesando más adelante este hecho porque lo que hace con toda su cara es ¡ACOPLARSE A LA PAREJA!

Además en todo momento. ¿Qué van a pasear? Él se va con ellos. ¿Qué comen? Él se une. ¿Qué se van a ver las estrellas? Él también va, y además se pone a llorar con la otra en su eterna melancolía mientras el futuro marido se queda en plan pero-que-les-pasa-a-estos, he intenta decirles suavemente que no es para tanto.

El pobre marido en plan: "Pero ¿en dónde me he metido? Si lo llego a saber me quedo soltero".

Bueno, adelantándonos en este sin dios, Werther se da cuenta de que sobra un poquito, por ello decide poner tierra de por medio. De lo malo EL MINISTRO le había hecho una oferta de trabajo (luego el embajador, y más adelante EL PRINCIPE. Qué les dará este hombre para que se lo rifen tanto), por lo que, aunque no es de su agrado dejar la profesión de pintor aparcada, para allá que se va, y empieza la parte que más me ha gustado de la novela.

Me llama a mí el ministro/embajador/PRINCIPE para un trabajazo y me marco un Homer en toda regla.
"Oye Sara, que el ministro quiere que trabajes en su gabinete... ¿Sara?... Creo que se ha ido"

En esta comienza a analizar y criticar la sociedad de una manera impoluta. Nos lo enseña de la misma manera en forma de Cartas, que también envía esta vez, aparte de a Guillermo, a Carlota y su ya marido. Fue tal mi asombro del subidón que metió el libro que me puse a sacar fotos a frases que me parecían importantes como una loca. Aquí os dejo algunas muestras.



Por desgracia, esta etapa se acaba, y Werther echando de menos a Carlota día sí y día también, DECIDE VOLVER Y MUDARSE AL LADO PRÁCTICAMENTE DE ELLOS.

Carlota, ¡he vuelto!

Claro, estos ya están casados y hacen vida normal con el otro por ahí importunando cada dos por tres. A mí es que me sacaba de quicio la pesadez de este hombre, pero en la novela, a parte del malestar del marido, a nadie parece hastiarle tanto. Carlota, a mi parecer, se deja querer, y solo ya cuando ve que es muy grande la bola de nieve, le dice a Werther que no vuelva en unos días.

Lo mejor de esto es que Werther, aunque se marcha encajando el golpe como puede, NO LO CUMPLE. Ahí lo tienen al día siguiente otra vez metido en casa. Nada, yo ahí ya me di por vencida con él. Luego como era de esperar todo se tuerce más y él toma una solución con mil exigencias, no vaya a ser que no le tengan en cuenta por una vez en la vida (que afán por querer llamar la atención. Que cruz de hombre nos has creado, Goethe). Cabe decir, para concluir, que se las conceden de buen grado, así que ahí se termina todo.


Bueno lectores, esa ha sido mi opinión sobre “penas del joven Werther”. He de decir que también tengo “Fausto” del mismo autor. Si os apetece os lo traigo, pero advierto que no será en estas próximas reseñas, ya que necesito desconectar un poco de tanta intensidad.

Nos vemos para la próxima lectura. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich.