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lunes, 14 de diciembre de 2020

Mejores y peores lecturas del 2020.

 ¡Hola de nuevo, lectores! Aquí estoy con la entrada de las mejores y peores lecturas del año. Como este año he leído 20 libros, he creído conveniente dar tres lugares a cada sección, empezando por mis mejores libros, en orden de menor a mayor impacto, y acabado del mismo modo con los peores. Sin más dilación poneos cómodos porque ¡empezamos!


Mejores lecturas del 2020


Estas obras tienen en común que son libros que no esperaba leer y que me han sorprendido para bien. Los tres son de géneros muy distintos pero todos comparten la genialidad con la que han sido elaborados.


Medalla de bronce: Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll.

Si me llegan a decir a principios de año que este título iba a estar en este puesto seguramente hubiese sido reticente al comentario, A pesar de tener allegados que adoran esta historia, siempre había sido escéptica respecto a ella (imagino que la adaptación de Disney tuvo mucho que ver en este prejuicio). He de decir que una vez leída he cambiado de idea por completo. Me parece una obra brillante, tanto este volumen como la continuación que la sigue.

Podéis leer mi reseña de los dos volúmenes de Alicia aquí.

También hay gente decepcionada por el libro porque les encanta la película. Esto ocurre en ambas direcciones.


Medalla de plata: Una cabeza llena de fantasmas de Paul Tremblay.

Conocí este año a Paul Tremblay gracias a una recomendación y fue para mí un soplo de aire fresco dentro del género del terror. Cuando empecé esta trama no esperaba encontrarme con una dualidad de realidad/sobrenatural tan marcada, la cual te engancha hasta la última página. 

Podéis leer mi reseña de Una cabeza llena de fantasmas aquí.

Yo mientras leía una cabeza llena de fantasmas.


Medalla de oro: Long way down de Jason Reynolds.

En el momento que un libro me marca por completo comienza automáticamente a ser mi favorito del año. Algunas veces, con lecturas posteriores, queda destronado, pero en este caso no ha sucedido. Leí Long way down a principios de año y se ha quedado en este puesto a lo largo de los meses hasta llegar a este momento sin llegar a tambalearse si quiera de su puesto. Tanto su trama como su construcción son maravillosas, y me da una pena tremenda que no se encuentre en castellano para poder recomendárselo a más lectores que no dominan el inglés.

Podéis leer mi reseña de Long way down aquí.

Cuando finalizas Long way down te quedas tal que así.


Peores lecturas del 2020


Como sé que nos encanta el drama, y ya sabéis como me pongo con los libros que no me gustan, he dejado esta categoría para el final. En esta no hay tanta variedad de estilos pero sí tienen en común que son libros muy populares que esperaba con ansias y me han dejado más mal sabor de boca que otra cosa. Espero que entendáis que esta es una selección personal con la que entiendo que podáis no estar de acuerdo.


Medalla de bronce: Diez negritos de Agatha Christie.

Imagino que este será el más controversial de todos (o no, porque lo que se viene también tiene hordas de fans detrás). Siempre había querido adentrarme en el mundo de Agatha Christie y cuando por fin me lancé a la piscina me di cuenta que no era santo de mi devoción. Este relato me daba un sopor terrible y, aparte de predecible, me pareció que esperaba mucho más de él de lo que realmente me dio con su lectura.

Podéis leer mi reseña de Diez negritos aquí.

Agatha Christie esforzándose por mantener el misterio mientras yo luchaba contra el sueño cada vez que pasaba una página.


Medalla de plata: Sol de medianoche de Stephenie Meyer.

Nunca conecté del todo con la saga Crepúsculo como si lo hice en su día con otras novelas del estilo. Aun así, el hecho de que este libro saliese después de 13 añazos (año arriba, año abajo) hizo que me entrase la nostalgia y le diese una oportunidad leyéndolo, como diría una amiga mía, “con mente abierta”, sabiendo que iba a tener cosas que no me agradarían. A pesar de esto el resultado fue peor de lo que me esperaba, y a día de hoy todavía me recuerdan que fui demasiado generosa con las estrellas que le di en su día.

Podéis leer mi reseña de Sol de medianoche aquí.

Mención especial para nuestro chihuahua que no se aguanta ni a sí mismo, también conocido como Edward Cullen y a sus dos simples estados de ánimo que soportamos a duras penas durante todo el libro.


Medalla de oro: Las vírgenes suicidas de Jeffrey Eugnides.

Este libro de culto que muchos alternativos recomiendan encarecidamente ha sido para mí, ya no solo una historia tediosa, sino que pinta un modelo de mujer y familia irreal que se centra más en las fantasías del propio escritor que en algo más asemejado a lo que podría ser una realidad. Como digo muchas veces, si queréis saber cómo es una relación de hermanas más al uso, leed mujercitas que al menos no te saca de la historia con tanta incredulidad como lo hace esta novela.

Podéis leer mi reseña de Las vírgenes suicidas aquí.

Mujeres construidas por autores masculinos que, por como las pintan, no parece que se hayan relacionado con ninguna en su vida cotidiana.


Bueno, esto ha sido todo por hoy, lectores. Para concluir diré que considero que este año ha sido muy positivo respecto a las lecturas escogidas (ya sabemos que en otros temas no lo ha sido tanto). He descubierto muy buenos autores, e incluso he tenido la oportunidad de hablar con uno sobre su obra, cosa que aprecio muchísimo. Sabéis que siempre intento sacar algo memorable de mis lecturas, incluso de aquellas novelas que no me han gustado, así que en general me siento satisfecha ante las elecciones lectoras escogidas para este año. Espero que el siguiente siga su estela para poder exponer por aquí todas las ocurrencias que me dejen sus palabras.


Sed buenos en estas fiestas venideras y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich.

miércoles, 29 de abril de 2020

Reseña: Las vírgenes suicidas de Jeffrey Eugenides.


¡Hola de nuevo, lectores! Por aquí ando una vez más con una de mis últimas lecturas. Esta es la de “las vírgenes suicidas” de Jeffrey Eugenides a la que le he puesto tan solo 2 estrellas en Goodreads. Si queréis saber el motivo de tan baja nota poneos cómodos porque ¡empezamos!


Este libro llegó a mí tras haber visto críticas muy buenas que lo trataban de libro de culto, llegando a compararlo con “el guardián entre el centeno”. Ya os adelanto que más le gustaría parecerse a semejante joya, pero bueno, como vi tanta positividad lo compré y ahora que en cuarentena tenía tiempo me dispuse a ver qué tal estaba.
 
Yo cuando me entero de que un libro trata de algo oscuro.

La trama en sí es muy impactante. En año y medio las 5 hermanas Libson, que tenían entre 13 y 17 años (dato importante a recordar para mi crítica posterior), acabaron suicidándose dentro de una típica familia religiosa americana.

Esto no es ningún spoiler. Es la primera línea de la contraportada del libro, y este mismo empieza con unos hombres ya adultos recordando el hecho de cuando eran jovencillos y estaban obsesionados con estas chicas, las cuales eran sus vecinas.

Ellos se encargarán de contarnos como sucedió todo desde que murió la primera chica hasta la última, en una especie de “artículo” (lo pongo entre comillas porque no te explican NADA de porque investigan tal caso) en donde hacen entrevistas a los padres de las muchachas y a algún que otro amigo que tenían.

Esto en sí engloba toda la novela. Son unos cinco capítulos en los que transcurren los hechos en el pasado entre mezclándolos con el presente. Todo bastante normal si su relato NO SE SOSTUVIERA SOBRE NINGUNA PARTE.
 
Intentando entender por qué se hablaba más de la ropa interior de las chicas o sobre cuantas cajas de tampones tenían en el cuarto de baño, que del primer intento de suicidio en sí.

Para empezar con la crítica diré primero aquellas positivas que he podido leer en otros lectores para que podáis comparar opiniones.

Básicamente dicen que tiene como base la perdida de la inocencia, tanto de los narradores como de las chicas, tras los acontecimientos que se exponen en la historia. También que se habla abiertamente del tabú que engloba el suicidio y el despertar de la sensualidad del americano medio de los años 70. Yo, obviamente, no soy una americana promedio de los años 70 pero dudo bastante de esta afirmación.

Primero está el hecho de cómo está estructurado. Aquí si voy a hacer un spoiler táctico porque la ocasión lo requiere y no quiero que vayáis engañados.

Como he dicho son 5 las partes que conforman esta novela, por lo que pensé que sería cada una dedicada a una chica diferente haciendo crecer la tensión tras la desaparición de las demás. ERROR. Solo hay una muerte al principio y el resto al final.

Oye, autor, que aquí las páginas van pasando y no está ocurriendo nada. No me importa la vecina que no se ducha todos los días porque tiene la bañera en la parte de arriba, me importan las chicas, y no solo Lux, las que son como setas también.

Como leí en otra crítica, esta vez negativa, con la que concuerdo bastante, es como si leyeses esperando por algo que no llega. Las páginas son cubiertas por nimiedades y vidas de gente que se relatan con todo detalle solo para añadir una pincelada de opinión acerca de la situación y ya está. Todo lo demás lo exponen los chicos con momentos totalmente forzados para que nos enteremos de lo que pasa en esa casa porque claro, si pones un protagonista ajeno a la trama (que también son ganas de complicarse la vida) en vez de escribirlo desde alguien más cercano, o simplemente a través de un narrador, te cuesta mucho más narrar los hechos sin que parezca irreal.

Que hablando del tema, muchas de las cosas que se ocurren no tienen sentido. Siempre he dicho que lo que más me molesta de una historia es que sea claramente inconsistente y esta entra de lleno en esta categoría.

Ya no es solo que las chicas sean completamente ficticias escritas claramente por una mente masculina cuyo único interés fue centrarse en aquella a la que le daba un poco de juego al exponerla como un fetiche (las TRES hermanas restantes pasaban como figurantes sin tener un atisbo de protagonismo siquiera), sino que además el hecho de que en la trama veamos por ejemplo como hay intentos de suicidio, como sus padres las encierran en una casa descuidada sin dejarlas ir si quiera a la escuela, sin que ABSOLUTAMENTE NADIE avise a servicios sociales, me parece una auténtica pantomima.
 
Se me pegan las ganas de Vomitar de Hermione cada vez que veo esta clase de mujeres irreales, retratadas por aquellos que parece que no han tratado de manera natural con ninguna anteriormente.

Se puede decir a esto que el hecho de exponerlas así sea porque están vistas a través de unos chicos adolescentes, pero el hecho es que son hombres quienes relatan los acontecimientos (aunque a veces es tan imprecisa su narración que no sabes ni si quiera si te hablan ellos del pasado o los del presente).

Una vez más, si Chandler es capaz de preguntar por la policía por un sandwich desaparecido, cualquiera puede hacer lo mismo por unas chicas que están en una situación como esta.
Por mi parte creo que simplemente se ha cogido la premisa atrayente de los suicidios para mostrarnos un decadente estilo de personaje sacado de obras como “Lolita” de Nabokov, sin llegarle a esta a las suelas de los zapatos.

Hasta aquí llega mi exposición de hoy, lectores. Si queréis leer esta obra a vuestra merced queda, yo por mi parte seguiré rebuscando entre mi librero para traeros próximamente otra de mis lecturas.

Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich