jueves, 23 de julio de 2020

Reseña: El hombre en el castillo de Philip K. Dick (sin spoilers)

¡Hola de nuevo, lectores! Por aquí estoy una vez más con una de mis últimas lecturas. Esta es la clásica obra de “el hombre en el castillo” de Philip K. Dick, a la que le he puesto 4 estrellas en goodreads. Si queréis saber el motivo de esta nota poneos cómodos porque ¡empezamos!


El hombre en el castillo llegó a mi hace años debido a su famosa serie que está en amazon prime video. Yo ya sabía de su existencia pero como son obras antiguas, a no ser que resurjan no sueles encontrarlas fácilmente, así que, en cuanto la vi, la cogí. Lo malo fue que la serie no me dio más por lo que dejé el libro de lado y fue ahora con todo lo que está cayendo, que revisé la estantería y decidí darle una oportunidad.


Sobra decir que me fascinó. Yo no soy muy fan de esta temática, pero Dick supo darle un enfoque muy interesante, ya que su trama versa sobre un mundo alternativo donde Alemania y Japón ganan la segunda guerra mundial, con las diversas consecuencias que esto acarrea.

Después de la guerra, ambos países se reparten el territorio quedando Estados Unidos (lugar donde se desarrolla la historia) dividido en la parte germana y la zona nipona.

Nuestros protagonistas son varios. Japoneses que llegan ha dicho continente con un estatus bastante alto, judíos, mercaderes americanos que se buscan la vida tras esta nueva vida y por supuesto alemanes.

Algunos de ellos eran bastante raros pero imagino que el vivir una vida así hace que no siguas la "normalidad" vigente.

Todos ellos se enfrentarán a un mundo que consideramos totalmente cambiado, donde lo racial, el poder y la nueva normalidad van abriéndose paso en una época que la ciudadanía debe seguir sus pasos sin rechistar. Lo mejor es que dentro de este universo, existe un libro, el cual se titula “la langosta se ha posado” que habla de justamente lo contrario, una vida donde Alemania haya perdido la guerra.

Este superventas expondrá otra realidad paralela que una de nuestros protagonistas quedará fascinada por ella, yendo a buscar al autor de la novela con todos los peligros que esto conlleva.

Me gustaría exponer más acerca de su entramado pero creo que este es uno de esos libros que ganan más con una lectura desinformada que después de conocer sus detalles, pues creo que si no hubiese visto la serie primero me hubiese entusiasmado más todavía.

Por todo ello, si os gustan las distopías dadle una oportunidad a este clásico ya que no os defraudará.

Eso es todo por hoy, lectores. Volveré nuevamente con más recomendaciones. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich.

domingo, 5 de julio de 2020

Reseña: Azul casi transparente de Ryu Murakami (Sin spoilers)

¡Hola de nuevo, lectores! Por aquí me tenéis una vez más, con otra de mis lecturas. Esta ha sido la de “Azul casi transparente” de Ryu Murakami a la que le he puesto 2 estrellas en goodreads. Si queréis saber el porqué de esta nota poneos cómodos porque ¡empezamos!


Este libro llegó a mí gracias a las numerosas recomendaciones que había visto por internet. Vi que era algo atípico y que solía gustar (aunque había opiniones diversas, todo hay que decirlo) así que, como fan de todo lo raro, decidí darle una oportunidad. Sobra decir que resultó no ser para mí en absoluto, pero, como siempre digo, no adelantemos acontecimientos. Empecemos por saber de qué trata la novela.

En la trama vemos como un joven músico frustrado de 19 años, llamado Ryu, dedica su vida a planear fiestas para los militares americanos que están destinados en una base del ejército cerca de su ciudad. Su vida consiste en sobrepasarse en toda clase de vicios, junto con sus amigos que están igual de adictos que él a las sustancias prohibidas que consumen a diario.

La historia da más de sí. Vemos como la decadencia de sus vidas se va haciendo cada vez más notable hasta que llega a ser casi insostenible. Sus anhelos fantasiosos, junto con las detalladas descripciones de su estado físico y anímico, hacen que te metas de lleno en sus vidas creyéndotelas de cabo a rabo. Esto, a mi parecer, es digno de admirar (muchas veces me he quejado por aquí de tramas mucho más sencillas que no acaban de dar esta clase de veracidad que destila esta novela), pues resulta bastante difícil el hacer creíble un relato y más de estas características tan poco canónicas.

Cada día era peor que el anterior y yo cada vez que los veía reencontrarse al día siguiente ya me temía lo peor.

Lo que, por el contrario, no me ha gustado, aparte de su traducción, la cual es HORROROSA (cosa que no he dicho todavía en el blog es que últimamente me encuentro con malas traducciones. Es una pena pues siempre acaban fastidiando un poco la lectura), es el tipo de novela en sí. Es decir, que en esta ocasión no me quejo de una manera más objetiva, sino que lo hago subjetivamente. Lo pasé realmente mal leyendo la trama y esto ha hecho que no me gustase demasiado su contenido. En resumen, este no era un libro hecho para mí.

Yo cada vez que veía a uno casi sin fuerzas a punto de morirse.

Por eso, esta vez voy a recomendar su lectura igualmente, a pesar de la baja puntuación, porque puede que a vosotros si os interese esta clase de lecturas de bajos fondos con toques tan duros. A vuestra elección queda.

Esto es todo por hoy, lectores. Pronto volveré con más reseñas. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich.

domingo, 21 de junio de 2020

Reseña: Balada de pájaros cantores y serpientes de Suzanne Collins.

¡Hola de nuevo, lectores! Por aquí me tenéis con una lectura bastante esperada. Esta se trata de la precuela de los juegos del hambre, Balada de pájaros cantores y serpientes, de Suzanne Collins a la que le he puesto tan solo 2 estrellas. Si queréis saber el motivo de tan decepcionante nota poneos cómodos porque ¡empezamos!   

Nota: En esta ocasión voy a hacer spoilers. No comentaré nada crucial pero sí indagaré a través de la historia para exponer mejor mi punto de vista. Por lo que si aún estáis con el libro guardad la lectura de mi reseña para cuando lo terminéis.


Me voy a saltar la explicación de cómo llegaron a mí los juegos del hambre e iré directamente a exponer que a mí la trilogía original me gusta bastante. Si es cierto que tiene algunos fallos y clichés repetitivos típicos de su época, pero en general creo que es bastante salvable y que ha envejecido correctamente. Aunque esto tendría que comprobarlo leyendo sus volúmenes a día de hoy.

Cuando se anunció Balada de pájaros cantores y serpientes parecía una precuela bastante adaptada a los tiempos que corren, gracias a su nombre que se acerca más a las sagas de ahora (comparémoslo por ejemplo con el título de la famosa saga “Una corte de rosas y espinas", con el de otra distopía que estaba de moda cuando salió la trilogía, llamada “El corredor del laberinto), pero manteniendo la esencia original como se podía apreciar por la portada. Vamos, que esta nueva entrega garantizaba ser un gran éxito. Fue una verdadera pena que estos estándares se quedaran solo en este primer vistazo.

Su trama, para concretar, trata sobre la juventud del presidente Snow. El villano (por así decirlo) de la historia original. Este está en su último año de la academia (lo que viene siendo el instituto para que nos entendamos mejor) y le está costando salir adelante. Esto es debido a que, después de la guerra, su familia perdió todo su dinero así que intentan aparentar un estatus que ya no tienen. Él vive solamente con un prima Tigris (la recordaremos por ser la que ayuda a los rebeldes en Sinsajo), y su abuela que parece seguir comportándose como si aún conservasen el poderío de antaño.

Snow y su prima se las ingenian para traer algo de comida a casa y sobrevivir a duras penas pero el peso del dinero los ahoga. Por eso, nuestro protagonista decide lucirse en los juegos del hambre como mentor para así conseguir alguna beca que le permita ir a la universidad. Esto lo ve algo truncado cuando le asignan a la chica del distrito 12 (mientras que a un nuevo rico llamado Sejanus Plinth, el cual tendrá relevancia durante toda la novela, le asignan un súper campeón del 2), pero resulta que su chica es carismática así que allá que hace lo que puede para intentar hacerla ganar.

En este punto empaticé mucho con Snow. Me daban ganas de cebarle de esta manera cada vez que le veía mal alimentado.

He aquí el primer fallo. Esta chica, llamada Lucy Gray, es todo lo contrario a Katniss Everdeen. Esto en sí no es malo. Lo que sí es un error, en mi opinión, es el darle una personalidad TAN DIFERENTE, rayando incluso lo absurdo para la ocasión.

Me explicaré. Si bien Katniss era un personaje más bien reaccionario, es decir que no tenía mucha iniciativa, esta chica es cantante por lo que se pone a cantar, o a salir del paso con mucha más soltura, INCLUSO EN UN MOMENTO CRÍTICO COMO ES EL QUE SALGA SU NOMBRE EN LA COSECHA.

No es que sea un ejemplo a seguir en toda la saga, pero al menos tiene un semblante típico de alguien a quien le han truncado la vida, en vez de ponerse a cantar como si fuese esto una película Disney.

Una cosa es cantar para ganarte al público y otra muy distinta el hacerlo cuando acaban de condenar tu vida a muerte. Por eso, y por cosas derivadas, jamás pude ver con naturalidad a este personaje, ni su relación con Snow, el cual CAMBIA radicalmente al estar con ella, dejando incluso de lado sus grandes problemas, desde casi el primer momento.

Pero bueno, una vez más, los arrejuntamientos de Collins nunca me han convencido, ni si quiera en la trilogía original, así que dejé esto pasar.

A estas alturas ya estaba pensando en dejarlo correr y seguir avanzando para ver si la cosa mejoraba.

Más adelante, en los juegos del hambre, es cuando hay otro fallo sustancial. En las ediciones anteriores los veíamos a través de la protagonista, la cual estaba en la arena, así que vivíamos la acción de primera mano. En esta, sin embargo, seguimos a Snow, por lo que vemos un engordar las páginas con envíos de comida y una arena desierta ETERNA. Al final no me creí que pudiera pasar lo que ocurrió pero tampoco me sorprendió. Lo que si me hizo echar las manos a la cabeza fue la tercera y última parte.

Otra forma de agrandar el libro fueron las interminables canciones y aquellos presentados para tocarlas, que ya no tenía sentido ni saber de esta gente, puesto que no aportaban NADA, ni leer tantos temas repetidos una y otra vez. 

Ya no por como empieza sino por cómo se desarrolla en sí. En ella vemos una vez más como Snow cambia por completo sus prioridades para luego darle otra vuelta de personalidad al personaje solo porque la trama lo necesita. Se muestran relaciones obsesivas tan típicas de sagas anteriores y que por suerte ya se están empezando a ser rechazadas por los lectores, y en general no añade casi nada sustancial (como la mayoría de la novela). Por ello, si tuviera que resumir el libro en una sola frase esta sería “chico ligeramente acomodado es enviado a la pobreza para que vuelva con ganas renovadas a donde debe de estar”.

Señora Collins, lo de creerse dueño de una persona, pelearse con otro por ella sin dejándola de lado su opinión y tener celos de su pasado, lo dejamos para la época de crepúsculo. Cuando quiera adaptarse al 2020 nos avisa que la aceptaremos con los brazos abiertos lejos de la toxicidad amorosa que ha representado en esta novela. 

El final, predecible a más no poder, hace que todo “mágicamente” vuelva a su lugar (lo del tema “adopción” me pareció sencillamente RIDÍCULO), haciendo que quede una obra pobre y digna de otra época.

Si bien es verdad tuvo cosas que me gustaron, como la atmosfera del mundo y la sociedad que entraña, fueron nimiedades comparado con el excesivo relleno y conveniencias argumentales que he tenido que aguantar por el camino.

Eso es todo lo que tengo que decir al respecto (que no ha sido poco). Pronto volveré con otras lecturas. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich

sábado, 6 de junio de 2020

Reseña especial: Pesadillas de R. L. Shine, y Supersustos de Jeff Creepy (Sin spoilers).

¡Hola de nuevo, lectores! Hoy traigo una reseña algo diferente pues vengo con tres libros cortos. Estos son, 2 de la serie pesadillas (o goosebumps en original) titulados: “Aliento de vampiro” y “Playa fantasma”, ambos de R. L. Stine, y otro de Supersustos, titulado “El laboratorio del pánico” de Jeff Creepy. Si queréis saber mi opinión tras leerlos poneos cómodos porque ¡empezamos!

El cómo me ha dado por traer esta clase de novelas al blog nos lleva a una explicación extremadamente sencilla. De pequeña ADORABA los libros (y la serie en menor medida) de pesadillas. La he retomado hace relativamente poco, y he de decir que tenía mejor recuerdo de ella de lo que me parece ahora. Con los volúmenes escritos más o menos me pasa lo mismo. Intento comprar aquellos que me encuentro por las librerías pero, aunque los leo de mucho agrado, sé que no debo ponerlos al mismo nivel que otras obras. Por eso, aunque veáis que alguno tiene una puntuación bastante alta, esta no estará al nivel de otro libro con la misma nota.

En este caso, buscaba lectura para un viaje, el cual resulto impedido por la pandemia, cuando vi dos títulos de pesadillas que no tenía en mi colección. La vendedora me dijo que había tres por dos, y me enseñó una selección de libros de terror para niños del que escogí supersustos para completar la compra, y de ahí que os los traiga hoy en pack.

Para los que ya me conozcan saben que de las librerías salgo tal que así. 

Los analizaré por separado empezando por aquel que menos me ha gustado. Este es el número 18 de pesadillas titulado “aliento de vampiro” al que le he puesto 3 estrellas en goodreads.


He de aclarar que no es que me desagradase, pero si me pareció algo aburrido. La saga de pesadillas tiene unas fórmulas muy marcadas y aquellos libros que hacen viajes en el tiempo son los que más aborrezco. En este caso, dos preadolescentes llamados Freddy y Cara, descubren en casa de uno de ellos una puerta escondida que traerá más de una sorpresa. Como buen libro de pesadillas, el final inesperado está asegurado.

Ahora viene la trama de supersustos llamado “el laboratorio del pánico” al que le he puesto 4 estrellas en goodreads.


Con este libro he sentido que en cierta manera lo he desaprovechado un poco, ya que lo dejé para el final como lectura anecdótica y resultó tener más miga de lo que parecía en un principio.

Su historia trata de un grupo de amigos que se van de acampada al bosque y uno de ellos expone que hay un laboratorio secreto por la zona donde se realizaban experimentos prohibidos. El resto no cree que sea cierto pero acaban descubriendo que la leyenda era cierta.

Su desarrollo en general es bastante más impactante que el de los libros de pesadillas y también tiene un final que me ha gustado bastante. No debería haberlo desmerecido tan pronto.

Llegando al clímax, os traigo la primera lectura que realicé y la que más me ha gustado. Este es el número 8 de pesadillas titulado “playa fantasma” al que le he puesto 5 estrellas en goodreads.


Siguiendo la tónica de pesadillas, los hermanos Jerry y Terry (que también os digo, padres crueles donde los haya por llamar a los niños de manera tan parecida), se van con unos familiares a pasar unos días a un pueblo costero. Los niños en seguida hacen amigos y les dicen que hay un fantasma en la cueva que da a la playa. El resto ya os lo imagináis. Tan solo resaltar que el final también me ha encantado así que dadle una oportunidad a este, y al resto, si podéis, que están genial para pasar el rato.

Bueno, eso es todo lo que quería exponer al respecto. Volveré con nuevas y jugosas lecturas en otro momento. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich

miércoles, 20 de mayo de 2020

Reseña: Kuroi Jukai: El mar de los árboles negros de Carlos Páez S. (Sin spoilers).

¡Hola de nuevo, lectores! Por aquí estoy otra vez con una de mis últimas lecturas. Esta es la de “Kuroi Jukai: El mar de los árboles negros” de Carlos Páez S., al que le he puesto dos estrellas en goodreads. Si queréis saber el motivo de mi puntuación poneos cómodos porque ¡empezamos!



Este libro llegó a mi conocimiento a través del documental de dark tourist (muy recomendable por su parte, por si todavía no lo habéis visto), en el que explicaban que esta novela trataba del bosque de los suicidios que existe en Japón. A mí, como ya sabéis a estas alturas, lo macabro y lo asiático me pirra así que lo encargué y ahora que tenía tiempo me puse con él. La pena fue que nada más empezarlo comenzó la decepción.

Ya nada más empezar cuando veo que tenemos un protagonista con una personalidad de serie shonen cuando se trata de una obra histórica y supuestamente seria.

He de admitir que dudé mucho sobre si escribir esta reseña o no, dado que no me gusta criticar las obras de autores menos conocidos. Como escritora comprendo que no es justo para ellos ponerlos al nivel de editoriales grandes que tienen herramientas de sobra para solventar problemas que en las más pequeñas se les pueden escapar, pero como vi que había tenido su público decidí exponer mi crítica por aquí, aunque aviso de antemano que no lo haré con tal puño de hierro como podría hacerlo con una de producción masiva.

La historia en sí se desarrolla en el Japón feudal en donde un quinto hijo de una familia menor llamado Leiji Takeda, tiene deseos de convertirse en un gran guerrero para conquista el corazón de su prima Tomoe, la cual, por supuesto, es una líder importantísima, que de primeras no le corresponde de ninguna manera.

¿Por qué en estos tiempos que corren esta clase de amor tóxico en el que el desprecio está presente no se elimina de una vez por todas?

Nuestro protagonista no desiste y se embarca en misiones peligrosas para mostrar su valía. Lo que no sabía era que el destino lo conduciría hacia responsabilidades bastante importantes que acabarían por forjar su carácter, convirtiéndolo así en un hombre respetado por todo aquel que lo conoce.

Ya está. Esto es lo que podemos sacar en claro de la historia. Esta se desvía tanto del camino que intenta tomar en un principio que no da para mucho más su desarrollo.

Me explicaré en profundidad para que entendáis mi punto. Creo sinceramente, aparte de la inconsistencia histórica que acarrea de por medio, metiendo elementos que claramente no son de la época (como los Takoyakis) para crear un ambiente forzado del país, el problema real lo acarrea el protagonista.

A veces las referencias japonesas eran tan forzadas que las veía tal que así. Españolizando el ejemplo sería como si yo expusiese que mi protagonista estaba tomando una paella en compañía de Machado mientras le comentaba que era más bello que los naranjos al sol. 

Leiji, como pasa muchas veces en escritores, sobre todo jóvenes que redactan sus historias de manera amateur (todos mis respetos a ellos, por otra parte, solo los nombro para señalar el punto al que quiero llegar), es un Gary Stu, un Poochie como muestra la serie Los Simpson, o para aquellos que no entiendan ambas referencias diremos que es un protagonista al que todo el mundo ama, observa y piensa en él constantemente aunque no tenga sentido alguno.

Esto suele ser motivado por las ensoñaciones del autor/a en cuestión, acorde a sus fantasías personales. Obviamente, ni queda natural una vez narrado, ni es conveniente para una historia, sea cual sea esta.

"Y quiero que cuando no esté en escena todo el mundo se pregunte: "¿Dónde está Leiji?"

En este caso podemos ver como es desarrollado como un guerrero que realiza un mal expuesto periplo del héroe, pero bien puede ser el relato de una chica normal y corriente que en su primer día de universidad se sienta a su lado el cantante más famoso del momento y queda enamoradísimo de ella desde el primer momento. Vamos, lo que viene siendo los deseos de la gente, plasmados sobre el papel.

Para no darle más bola al asunto he de decir que hubo partes, las dedicadas a la historia, que si me entretuvieron y pensaba que al fin se ponía interesante, pero la alegría duraba más bien poco porque solía ocurrir que en medio de una conversación de guerra, el interés amoroso del protagonista pensaba en él devolviéndote de golpe a la realidad del libro.

Cuando la historia comenzaba a estar interesante pero la matan de golpe para ensalzar al protagonista.

Con esto podéis daros una idea del resto de mis impresiones. Si queréis leer algo liviano del Japón feudal (porque a mi pesar, el bosque de los suicidios que tanto promete hasta en el mismo título, solo da para una escena que se olvida a la página siguiente), podéis probar a leerlo. Yo por mi parte seguiré buscando en mi biblioteca para traeros más análisis en los siguientes días.

Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich

miércoles, 6 de mayo de 2020

Reseña: Long way down de Jason Reynolds (Sin spoilers).

¡Hola de nuevo, lectores! Por aquí ando una vez más con una de mis últimas lecturas. Esta es la de “Long way down” de Jason Reynolds a la que le he dado 5 estrellazas en Goodreads. Como siempre digo, si os interesa saber el motivo de esta nota tan alta, poneos cómodos porque ¡empezamos!

 

Lo curioso es que Long way down llegó a mis manos de casualidad, después de ver unas cuantas críticas bastante positivas. No tenía especial interés en comprarlo porque ya tenía unos cuantos libros pendientes pero, como la trama me atrajo de sobremanera, decidí darle una oportunidad, de la cual me alegro profundamente porque es una novela MARAVILLOSA.

Su historia se centra en Will. Un chico de 15 años que acaba de perder a su hermano mayor tras haber sido ASESINADO. Sí, sí, tal cual lo leéis. Así empieza esta trama cargada de emoción que transcurre en el minuto que le lleva a Will bajar en ascensor para vengar la muerte de su familiar, recordando en el transcurso como ocurrió todo, y relacionándolo a su vez con otras muertes que tuvo que sufrir en el pasado.

Y es que este libro plantea el problema racial de Estados Unidos desde el punto de vista de las víctimas que ven como el homicidio y la justicia tomada por la mano está completamente arraigada en sus vidas ya que la policía no toma muchas cartas en el asunto.

A su corta edad Will perdió a varias personas preciadas para él de la misma manera, y ahora que han matado a su hermano debe vengarlo siguiendo las reglas. Pero esto no le será fácil porque, al fin y al cabo, Will tan solo tiene 15 años, por lo que vemos sus dudas y frustraciones en un corto camino que se le hace eterno.

Mi estado psicológico cada vez que veía que el ascensor descendía a la planta inferior.

De su contenido poco os puedo contar más para que podáis disfrutarlo plenamente. Por ello, me centraré ahora en cómo está relatado.

No suelo explicar estas cosas a no ser que haya algo significativo que lo haga destacar. En el caso de Long way down, lo que hace que lo hace único es que está contado puramente a través de poesías en verso libre.

La dificultad de contar algo a través de este formato es totalmente admirable. He visto libros intentar imitar este estilo de narración y haber fracasado por completo en el intento. 

Yo no soy muy dada a la poesía todo hay que decirlo, pero en este caso me pareció una manera de narrarlo increíblemente acertada que me ha abierto los ojos hacia un tipo de lectura que dejaba de lado conscientemente y que tendré que tener más en cuenta de ahora en adelante.

El final por su parte, no pudo ser mejor. Si bien es verdad que puede tener varias interpretaciones creo que fue el camino correcto para cerrar este tipo de historia que se sale de los cánones establecidos de la literatura.

Así se queda uno tras acabar de leerlo.

Por eso, y por todo lo dicho anteriormente, os recomiendo mil y una veces esta lectura (que por desgracia solo está en inglés) para que podáis disfrutar de ella tanto como lo he hecho yo en estos días.

Ojalá pudiese borrarla de mi memoria para poder leerla por primera vez de nuevo pero como eso no es posible volveré próximamente con otra de mis lecturas.

Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich

miércoles, 29 de abril de 2020

Reseña: Las vírgenes suicidas de Jeffrey Eugenides.


¡Hola de nuevo, lectores! Por aquí ando una vez más con una de mis últimas lecturas. Esta es la de “las vírgenes suicidas” de Jeffrey Eugenides a la que le he puesto tan solo 2 estrellas en Goodreads. Si queréis saber el motivo de tan baja nota poneos cómodos porque ¡empezamos!


Este libro llegó a mí tras haber visto críticas muy buenas que lo trataban de libro de culto, llegando a compararlo con “el guardián entre el centeno”. Ya os adelanto que más le gustaría parecerse a semejante joya, pero bueno, como vi tanta positividad lo compré y ahora que en cuarentena tenía tiempo me dispuse a ver qué tal estaba.
 
Yo cuando me entero de que un libro trata de algo oscuro.

La trama en sí es muy impactante. En año y medio las 5 hermanas Libson, que tenían entre 13 y 17 años (dato importante a recordar para mi crítica posterior), acabaron suicidándose dentro de una típica familia religiosa americana.

Esto no es ningún spoiler. Es la primera línea de la contraportada del libro, y este mismo empieza con unos hombres ya adultos recordando el hecho de cuando eran jovencillos y estaban obsesionados con estas chicas, las cuales eran sus vecinas.

Ellos se encargarán de contarnos como sucedió todo desde que murió la primera chica hasta la última, en una especie de “artículo” (lo pongo entre comillas porque no te explican NADA de porque investigan tal caso) en donde hacen entrevistas a los padres de las muchachas y a algún que otro amigo que tenían.

Esto en sí engloba toda la novela. Son unos cinco capítulos en los que transcurren los hechos en el pasado entre mezclándolos con el presente. Todo bastante normal si su relato NO SE SOSTUVIERA SOBRE NINGUNA PARTE.
 
Intentando entender por qué se hablaba más de la ropa interior de las chicas o sobre cuantas cajas de tampones tenían en el cuarto de baño, que del primer intento de suicidio en sí.

Para empezar con la crítica diré primero aquellas positivas que he podido leer en otros lectores para que podáis comparar opiniones.

Básicamente dicen que tiene como base la perdida de la inocencia, tanto de los narradores como de las chicas, tras los acontecimientos que se exponen en la historia. También que se habla abiertamente del tabú que engloba el suicidio y el despertar de la sensualidad del americano medio de los años 70. Yo, obviamente, no soy una americana promedio de los años 70 pero dudo bastante de esta afirmación.

Primero está el hecho de cómo está estructurado. Aquí si voy a hacer un spoiler táctico porque la ocasión lo requiere y no quiero que vayáis engañados.

Como he dicho son 5 las partes que conforman esta novela, por lo que pensé que sería cada una dedicada a una chica diferente haciendo crecer la tensión tras la desaparición de las demás. ERROR. Solo hay una muerte al principio y el resto al final.

Oye, autor, que aquí las páginas van pasando y no está ocurriendo nada. No me importa la vecina que no se ducha todos los días porque tiene la bañera en la parte de arriba, me importan las chicas, y no solo Lux, las que son como setas también.

Como leí en otra crítica, esta vez negativa, con la que concuerdo bastante, es como si leyeses esperando por algo que no llega. Las páginas son cubiertas por nimiedades y vidas de gente que se relatan con todo detalle solo para añadir una pincelada de opinión acerca de la situación y ya está. Todo lo demás lo exponen los chicos con momentos totalmente forzados para que nos enteremos de lo que pasa en esa casa porque claro, si pones un protagonista ajeno a la trama (que también son ganas de complicarse la vida) en vez de escribirlo desde alguien más cercano, o simplemente a través de un narrador, te cuesta mucho más narrar los hechos sin que parezca irreal.

Que hablando del tema, muchas de las cosas que se ocurren no tienen sentido. Siempre he dicho que lo que más me molesta de una historia es que sea claramente inconsistente y esta entra de lleno en esta categoría.

Ya no es solo que las chicas sean completamente ficticias escritas claramente por una mente masculina cuyo único interés fue centrarse en aquella a la que le daba un poco de juego al exponerla como un fetiche (las TRES hermanas restantes pasaban como figurantes sin tener un atisbo de protagonismo siquiera), sino que además el hecho de que en la trama veamos por ejemplo como hay intentos de suicidio, como sus padres las encierran en una casa descuidada sin dejarlas ir si quiera a la escuela, sin que ABSOLUTAMENTE NADIE avise a servicios sociales, me parece una auténtica pantomima.
 
Se me pegan las ganas de Vomitar de Hermione cada vez que veo esta clase de mujeres irreales, retratadas por aquellos que parece que no han tratado de manera natural con ninguna anteriormente.

Se puede decir a esto que el hecho de exponerlas así sea porque están vistas a través de unos chicos adolescentes, pero el hecho es que son hombres quienes relatan los acontecimientos (aunque a veces es tan imprecisa su narración que no sabes ni si quiera si te hablan ellos del pasado o los del presente).

Una vez más, si Chandler es capaz de preguntar por la policía por un sandwich desaparecido, cualquiera puede hacer lo mismo por unas chicas que están en una situación como esta.
Por mi parte creo que simplemente se ha cogido la premisa atrayente de los suicidios para mostrarnos un decadente estilo de personaje sacado de obras como “Lolita” de Nabokov, sin llegarle a esta a las suelas de los zapatos.

Hasta aquí llega mi exposición de hoy, lectores. Si queréis leer esta obra a vuestra merced queda, yo por mi parte seguiré rebuscando entre mi librero para traeros próximamente otra de mis lecturas.

Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide con cariño.

La bibliotecaria de Dunwich