viernes, 27 de julio de 2018

Reseña: "El exorcista” de William Peter Blatty. (Novela)

¡Hola de nuevo lectores! ¡Cuánto tiempo! Pensaríais que me había pasado algo, o que había abandonado esto para siempre, pero simplemente fue que las oposiciones ocuparon gran parte de mi vida hasta ahora. Siento mucho la demora, pero os prometo que de ahora en adelante, estaré más activa por aquí trayéndoos jugosos análisis, y novedades, tanto mías como generales del mundo editorial. Así que sin más dilación ¡empecemos!



Como habéis podido comprobar en el título, hoy os traigo “El exorcista” de William Peter Blatty. Este es, sin duda, uno de los clásicos del terror más impactantes de todos los tiempos, el cual seguramente conoceréis por su aclamada película (también tiene una serie de televisión menos famosa) firmada con el mismo nombre. Yo, fan total de ella, llevaba mucho tiempo queriendo leer su libro, sobre todo después de que me lo recomendasen encarecidamente, por lo cual este año me decidí a darle una oportunidad, y puedo afirmar que ¡me ha encantado! Bueno, no quiero adelantar acontecimientos. Finalizaré este párrafo diciendo que le he puesto unas 5 estrellazas en Goodreads, ahora os contaré el porqué de esta notaza, pero antes, comentemos un poco el argumento de esta fantástica novela.


Por si sois algún ser venido de otro mundo, o habéis vivido ajenos a todo aquello que rodea al exocista, y no sabéis de qué va esta obra, yo os la explico en un minuto.

Esta trama está basada en una historia real sobre un niño de 10 años aficionado a la Ouija. En la invención, para relatar los hechos acontecidos, cambiaron bastante la estructura social para alejarlo de este caso.

En la ficción resulta que Chris MacNeil, una actriz de cine bastante conocida, se muda a Washington D.C. con su hija Regan, y un séquito de personas que trabajan para ella (institutriz, ama de llaves, y jardinero) para poder rodar una película en los alrededores. Esta mujer está separada (porque como ya sabemos por experiencia en esta clase de relatos, cuanto menos apoyo emocional tengan los personajes mejor) y mantiene una relación más o menos cordial con su ex marido, en pos de Regan, al que solo conocemos por alguna llamada telefónica.

A pesar de este entorno un tanto disfuncional, nuestra protagonista, Regan lleva una vida normal en su nuevo hogar. De entrada nos la describen como una niña muy dulce y buena (no podría ser de otra manera, ya que si llega a ser ella un bicho malo a ver como se manifiesta el demonio para avisarnos de su presencia), nadie parece tener queja de ella hasta que se encuentra con una Ouija y todo su ser comienza a cambiar.

Sí, la hay hasta en rosa.

Al principio, como es de esperar, la cosa va poco a poco, la ven hablando sola y al preguntarle dice que está hablando con su amigo “el capitán Howdy”, el cual ha conocido jugando con el tablero que ha encontrado abandonado en el sótano. Esto inquieta un poco a los habitantes de la casa, pero pensando que es un amigo imaginario lo dejan pasar.

En este punto los entusiastas de la historia suelen decir cosas como “con eso ya deberían haberlo visto venir”, “yo ya me hubiera olido algo raro”, etc., pero yo rompo una lanza a favor de los personajes, diciendo que hubiera hecho lo mismo. Que mucha tontería con la Ouija pero no podemos olvidarnos de que es un producto distribuido por Mattel, y vendido en jugueterías. Tampoco es para echarse las manos a la cabeza porque a la muchacha le vuele un poco la imaginación.

Eso sí, si me llega a pasar a mí hubiese pringado como la que más, pues esto es solo el comienzo, lo que viene a continuación es lo que realmente pone los pelos de punta. Veréis, después de que el capitán Howdy entrase en nuestras vidas, Regan comienza a aprender hábitos un poco groseros, (insulta de vez en cuando, anda malumorada, dice cosas que no tienen mucho sentido como “no he podido dormir porque mi cama no para de moverse”, etc.). Por lo que su santa madre, después de hablar con el resto de residentes por si estos le habían enseñado algún mal modal de los que practicaba, decidió llevarla al médico (porque claro, no puede ser que la niña se haya vuelto un poco cargante, para nada, que es ella todo un ángel en sí).

La reacción de todos al ver el comportamiento de Regan.

Como ya sabéis como es la sanidad no me demoro mucho en esta parte, que si teorías por aquí, que si mil pruebas por allá, que si su hija me dijo esto, que si la madre protectora dice que imposible, que su Regan no es así, y más derivados del asunto. Mientras tanto, Regan sigue empeorando, comienza a andar extraño (por decirlo de alguna manera) a tener ataques de ira, a no controlar los esfínteres, a dar algún que otro espectáculo delante de los invitados de su madre, y en definitiva, a dejarnos a todos espantados con su “extraño” comportamiento. Con esto, no les queda más remedio que dejarla en cama, vigilarla, y darse cuenta de que, cosas como lo de que la cama se mueve sola, era literalmente verdad.

A estas alturas, y ya desesperados porque los resultados médicos no dicen nada concluyente, la madre, atea de toda la vida, acaba acudiendo al padre Damien Karras, un joven sacerdote especialista en psiquiatría, con una vida algo oscura, y unas dudas recurrentes de fe muy dramáticas, al estilo losing my religión. Este, al enterarse del caso de la niña, acepta verla, y después de muchos pensamientos, idas, y venidas nos suelta algo que no nos pilla de sorpresa, “hay un ser maligno dentro de Regan”.

Nosotros por supuesto, a estas alturas ya estábamos tal que así.

Y bueno, después de tal afirmación se disponen a realizarle un exorcismo, pero aquí ya no entro que es tan sublime todo que es mejor que lo leáis por vosotros mismos. Solo me queda decir que si bien la película y el libro se parecen bastante, a mi juicio, el libro le da un toque más de realismo, dado que se centra más en el ámbito psiquiátrico del padre Karras que en su fe. Por eso, y teniendo en cuenta que me ha parecido un escrito sublime (cosa de las que pecan muchas historias de terror) no podía darle menos de la máxima puntuación. Si os animáis a leerlo, veréis de lo que hablo. Merece la pena de principio a fin sin ningún atisbo de duda.

Esto es todo por hoy. Tengo varias lecturas realizadas así que no os puedo decir cuál será la siguiente, pero estad atentos pues estará pronto a vuestra disposición.

Como siempre, sed buenos y leed mucho.

Se despide de vosotros.

La bibliotecaria de Dunwich

domingo, 31 de diciembre de 2017

Peores lecturas 2017

¡Hola de nuevo, lectores! Por aquí andamos, una vez más, para exponer la segunda parte que comenzó en el post Mejores lecturas 2017. Es decir, que si ya os he relatado cuales fueron mis mejores lecturas, ¡ahora vamos a por las peores!

Soy consciente que los libros que aparecerán en esta entrega son conocidos y amados por muchos (tengo como norma autoimpuesta el exponer mis críticas hacia las obras populares, jamás os cuento sobre las pequeñas por respeto a esa gente que está empezando, y no tiene tantos medios como los autores famosos para crear algo totalmente revisado y pulido), por eso quiero aclarar que esta es mi humilde opinión, y que si están aquí seguramente sea porque me han decepcionado sobre las expectativas que tenía sobre ellos. También cabe resaltar que, como ha ocurrido con la anterior entrada, expondré las novelas por orden alfabético así que, no esperéis una numeración dentro del ranking. Por lo demás, solo os queda poneos cómodos porque, ¡empezamos!

1) “Cartas de amor a los muertos” de Ava Dellaira. Reseña de Cartas de amor a los muertos.


Para ser sinceros este libro ha sido el comodín que ha logrado completar este top five, de hecho iba a ser sustituido por otra obra, pero como está otro libro de la saga en este pódium, decidí no machacar tanto esta trilogía y poner este en su lugar. Cartas de amor a los muertos, no es la historia que pensaba en un principio. La vi muy pobre y llena de tópicos básicos para un libro de su índole, por eso ocupa un lugar dentro de las lecturas fatídicas de 2017.


2) “El piso mil” de Katharine McGee. Reseña del Piso mil.


Una de mis primeras lecturas del 2017, y una de las que peor recuerdo en todo este año. El piso mil, no solo me lo vendieron como lo que no era, sino que, incluso dentro de su temática Gossip girliana, está bastante cogido por los pelos. Por lo que he visto por ahí, su segunda parte, titulada: “Vértigo”, ya está a la venta en las estanterías españolas, pero, a no ser que me insistáis de sobremanera para que lo lea, yo no tengo intención ninguna de adquirirlo. 

3) “Five nights at Freddy´s: los ojos de plata” de Scott Cawthon, y Kira Breed- Wrisley. Reseña de FNAF.


Otra decepción al estilo del número 1. Como buena amante del terror que soy, fui a por FNAF nada más verlo, haciendo caso omiso de aquellos que ya lo habían leído y lo habían criticado hasta la saciedad. Sobra decir que me uní a ellos en cuanto terminé con sus páginas, dejándome un mal recuerdo de una historia tan famosa como es la de Freddy´s. Las buenas lenguas dicen que su segunda parte, “The twisted ones” (que a pesar del tiempo que lleva a la venta, aún no la han traducido al español), está mejor que el primero, así que si alguna vez lo veo por ahí igual me animo a darle otra oportunidad.

4) “Illuminae. Expediente_01” de Amie Kaufman y Jay Kristoff. Reseña de Illuminae.


Otro que me pasó como con el número 2. Illuminae fue una de mis lecturas más esperadas. Me intrigaba muchísimo tanto la historia como el hecho de relatarla con unas páginas tan originales. Por desgracia la curiosidad dio paso a la decepción en cuanto comencé a leer. Aquello no había por dónde cogerlo, y después de terminarlo me quedé tan asqueada de él, que no quise saber más de la trilogía. Por lo que me he enterado, su segunda parte, “Gemina: archivos de illuminae_02” ES AÚN PEOR (o al menos eso dicen). Por tanto, no creo que me veáis con él en las manos a no ser que caiga como regalo, o algo por el estilo.

5) “La sociedad de la rosa” de Marie Lu. (Segunda parte de “Los jóvenes de la élite). Reseña de La sociedad de la rosa.


Este año os he traído a Marie Lu, en la friolera de 5 entradas. Primero con la saga “Legend”, la cual no tiene cabida en este top, y después con su fatídica segunda trilogía, llamada “Los jóvenes de la élite”, de los cuales dos de sus libros merecían estar aquí expuestos. Como esta idea me parecía excesiva me contuve, exponiendo solo el segundo, titulado: “La sociedad de la rosa”. Este libro me ha dejado tan harta de la protagonista y sus historias, que hasta me da pereza ponerme con el último. Sé que acabaré leyéndolo, pero por mucho que me insistáis, junto con Goodreads, para que lea “Warcross”, la siguiente entrega de esta autora, me lo voy a pensar muy mucho, el tener si quiera la idea de comprarlo, porque, con este último, ya he agotado mi paciencia con sus historias. Para ser buena diré que a “Warcross” lo ponen mejor que a “Los jóvenes de la élite”, pero aun así, esperaré a ver cómo se desarrolla el año para decidir si ponerme con él, o dejarlo de lado.

Bien, pues con esta última explicación, cierro el ranking de peores lecturas del 2017. Esperemos que para el 2018 nos cueste aún más, el hecho de escoger candidatos para esta lista de la vergüenza. Por mi parte os veo el año que viene con nuevas y jugosas lecturas. Hasta entonces sed buenos y leed mucho. 

Se despide deseándoos feliz año a todos.

La bibliotecaria de Dunwich

jueves, 28 de diciembre de 2017

Mejores lecturas 2017

¡Hola de nuevo, lectores! Aquí estamos un día más, entre polvorones y turrones, para traeros una entrada digna de estas fechas. Como cabe esperar, en estas semanas expondré mis mejores y peores lecturas del año, de modo que, ¡empecemos por las buenas!

Haciendo recuento, este año he leído bastante. Dejando a un lado todos los relatos que han pasado por mis manos con respecto al concurso literario del que soy jurado, según los datos de Goodsreads, he devorado unos 35 libros, de los cuales, todos los que se derivaron al ocio están en este blog expuestos, por lo que me siento satisfecha con la cantidad de entradas que he realizado dadas las circunstancias (estudios, trabajos, viajes, mudanzas, etc.).

Echando un vistazo a todos en conjunto, me he dado cuenta de que me han gustado más novelas de las que me han disgustado. Aunque parezca mentira, viendo algunos análisis que he hecho, me ha costado mucho más escoger cinco favoritos, que sus contrarios. Así que, después de pensar arduamente cuales poner en lo alto de la lista, ¡aquí os traigo mis mejores lecturas del año!

Nota: Este post contendrá los libros citados por orden alfabético, puesto que no voy a dar ningún ranking dentro de los elegidos. Podréis encontrar un resumen más detallado de ellos en los links que dejaré junto a los respectivos títulos.

1) “Frankenstein” de Mary Shelley. Reseña de Frankenstein.


Llevaba tiempo queriendo adquirir este clásico, pero no fue hasta este año cuando me decidí a leerlo. Sobra decir que fue un grandísimo acierto. No solo me encantó de principio a fin, sino que se desenvuelve en torno a la ciudad de Ginebra, dándome con ello, un entorno muy familiar. En contraposición a Drácula, otro gran clásico del terror, Frankenstein es fluido y rápido, por lo que su lectura no decae en ningún momento.

Plus: Me complace decir que aparte de encantarme a mí, también os ha gustado a vosotros, o al menos mi reseña, la cual despunta enormemente, junto con la saga “Legend” de Marie Lu, en el número de visitas, con respecto a sus compañeras de este año.

2) “Matar a un ruiseñor” de Harper Lee. Reseña de Matar a un ruiseñor.


Otro clásico que, aunque ya había sido tocado en clase, quise leerlo desde el principio para no perderme nada de esta apasionante historia. Como ya os había contado, Harper Lee sabe expresar en esta novela valores tan fundamentales, que es imposible que esta lectura te deje indiferente. Ya os la había recomendado encarecidamente cuando hice su reseña, pero os vuelvo a insistir porque sigo pensando que merece la pena leerse esta joya.

3) “Maus” de Art Spiegelman. Reseña de Maus.


Una cosa puede decirse de los favoritos de este año, y es que son casi todos tristes como si no hubiera un mañana. Este, por ejemplo, es el caso de Maus, el cual me encantó a varios niveles. En él he contemplado con agrado como, a través de su dibujo animalístico, Spiegelman ha podido relatar tan fielmente las vivencias de su padre en la segunda guerra mundial. Al igual que en el apartado anterior, vuelvo a resaltar que, si os gusta esta clase de tramas, haceos con un ejemplar porque estoy segura de que no os dejará indiferente.

4) “Sorry” de Zoran Drvenkar. Reseña de Sorry.


Un poco de novela negra no viene mal después de haber pasado por dos clásicos, y una historia ilustrada. Sorry, fue un soplo de aire fresco después de leer tantos relatos del estilo centrados en detectives y fantasmas del pasado. Drvenkar no solo nos da una visión más natural y realista de un trágico suceso, sino que sus personajes son tan únicos que hasta te acuerdas de ellos cuando vas a comprar al Aldi (true story), por lo que, si teníais dudas acerca de que leer respecto a este tema, dejad atrás a esos nórdicos con su frío y sus espías, y centraos al menos en sorry, para tener otra perspectiva del formato.

Plus: Este año intentaré leerme “Tú” otra novela de Drvenkar del estilo, de modo que en breves la tendréis por aquí también.

5) “They both die at the end“ de Adam Silvera. Reseña de They both die at the end.


Hablando de penurias este tampoco se queda atrás. Con They both die at the end he sufrido lo que no está escrito, pero también he disfrutado viendo las reflexiones de Rufus y Mateo ante aquello que se les venía encima. Como ya os había dicho, este libro se encuentra solo en inglés pero he oído fuertes rumores sobre que en breves lo traducirán al español, así que, en cuanto lo veáis en las estanterías, corred hacia él porque os maravillará.

Extra: “Carry on” de Rainbow Rowell. Reseña de Carry on.


Este top five no sería mío si no hiciera un poquito de trampa. Hasta ahora he sido correcta en explicar mis motivos por los que esos cinco libros formaron mi pódium, pero quería incluir como detalle a Carry on, (o “Moriré besando a Simon Snow”, en español), porque fue un libro que leí por recomendación vuestra, a regañadientes, y me sorprendió para bien de lo gracioso que me resultó. Si es cierto que el mundo es un calco de Harry Potter, y que la historia está hecha a la carrera por ser ampliada de otro libro de Rowell (para aquellos que no lo sepan, “Carry on, Simon” es el fanfiction que escribe la protagonista de “Fangirl”), pero a mí, la verdad, es que me ha resultado muy gracioso, y muy liviano, llegando incluso a cogerle tanto cariño a los personajes, que me acuerdo de ellos cada vez que me tomo un café de calabaza en el Starbucks (sobre todo de Baz, que es el que adora esa bebida). Con esto no digo que sea un librazo, pero si os pica el gusanillo intentad ojearlo, al menos un poquito, que ya veréis como entendéis de lo que hablo.

Bien, pues con esto ya tenéis mi lista positiva de aquellas lecturas que merecen una mención especial después de todo un año. Para la próxima os traeré la negativa, que esas siempre son más desenfadadas, con tanta bromita que le metemos al asunto, por no tirarnos de los pelos al ver que hemos perdido el tiempo con relatos tan malos. Hasta entonces sed buenos y leed mucho.

Se despide de vosotros.

La bibliotecaria de Dunwich

martes, 5 de diciembre de 2017

Entrada especial: 5 consejos para mejorar tu nivel de escritura.

¡Hola de nuevo, lectores! Hoy, en vez de traeros la habitual reseña de turno (de las cuales, sea ya dicho, no creo que haga más hasta el año que viene, ya que estamos en Diciembre y toca, por tanto, hacer las entradas de los mejores y peores libros del año), he decidido aprovechar este post para daros unos cuantos consejillos de escritura, que creo que os van a venir muy bien, tanto si os dedicáis a crear vuestras propias historias, como para aquellos ensayos que os toca realizar para el trabajo, o las clases.

La idea de crear esta entrada fue debida a que, como muchos ya sabéis, he formado parte de un jurado literario, por lo que he tenido que leerme muchos relatos de escritores maravillosos, que me han hecho darme cuenta del enorme talento que tenemos aún por descubrir.

A pesar de que no tengo queja alguna sobre las tramas amateur que he leído (no seré yo la que le ponga puntilla a alguien que está empezando con toda la ilusión del mundo) al estar por primera vez al otro lado me ha hecho darme cuenta de los típicos fallos que suelen cometerse a la hora de redactar uno mismo su propia historia, sin tener a nadie detrás para que te corrija. Por eso, con toda la humildad por delante (soy consciente de que yo también cometo errores, y soy la primera en señalarlos) os traigo: ¡Los 5 mejores consejos para mejorar tu nivel de escritura!

1º) La persona. 

A la hora en que nos ponemos a escribir, no solo debemos tener en cuenta aquello que vamos a contar, sino el COMO lo vamos a contar. El escoger entre una primera persona, o una tercera, como narrador de las vivencias, es FUNDAMENTAL para crear la estructura de nuestro escrito.

Sé que puede parecer algo totalmente aceptado, pero os sorprendería saber la de textos que me he encontrado en los que saltaban de una persona a otra, haciendo que la redacción quedase totalmente desequilibrada. Esto, por raro que parezca, suele ser bastante común, ya que si no ordenamos bien el estilo, puede ir saliéndonos el contenido de diferentes formas, creando con ello, una estructura que no pueda sostener la historia, por el hecho de estar erráticamente expuesta.

Para esto, yo os aconsejo pensar, antes si quiera de ponerse a escribir, de qué manera queréis exponer los datos (teniendo en cuenta por ejemplo, que la tercera persona te da más libertad, pero la primera es más personal), y seguir con ese estilo desde el principio hasta el final.

Aporte extra: Lo mismo, claro está, para los signos que utilicéis para los guiones, el entrecomillado, etc. pero de eso os hablaré más adelante, así que mejor que pasemos al siguiente punto.


2º) La coherencia.

En este apartado también me quiero centrar bastante, porque es otro que baja la calidad del documento de una manera alarmante. Estoy de acuerdo en que a todos nos gusta resaltar nuestras palabras, por lo que solemos utilizar un lenguaje más culto, lleno de detalles, y matices.

Hasta aquí lo veo todo maravilloso, ya que yo soy la reina de las expresiones complejas, y los párrafos recargados, pero por favor, aseguraos de que eso tan estético que estéis diciendo TENGA SENTIDO. Porque, otra vez, aunque os cueste creerlo, hay muchísimas veces en que, en estas frases, se muestran unas contradicciones que te hacen parar de inmediato la lectura para saber si lo que estás leyendo está realmente ahí escrito.

Me hago cargo de que a todos nos encanta exponer, por ejemplo: “Luces en la oscuridad alumbraban con desdén el misterioso lago que se encontraba entre bla bla bla”, pero si me ponéis “Era un sonido prominente, MUDO, bla bla bla”, o “Pasaba desapercibido por estar en la lejanía…. Sintiendo su retumbe EN LA BOCA DE MI ESTÓMAGO, pues como que se carga completamente toda la ambientación que se ha creado.

A mi parecer, es mejor que los párrafos sean más sencillos, y que así tengan su coherencia, que estos desbarajustes que hacen perder toda la credibilidad posible, otorgada por sus líneas.

3º) La repetición de palabras.

Otro punto importante que hace deslucir a vuestros relatos, es la excesiva utilización de una misma palabra en todo el texto. Si bien es verdad que el uso de algunos vocablos es fundamental para exponer con detalle lo que se dice, e incluso, el hecho de ponerlos seguidos da un énfasis muy interesante,  (ejemplo: “El miedo. Ese miedo que te envuelve bla bla bla”), no queda tan estilístico sin embargo, si lo utilizáis al libre albedrío porque no se os ocurren más palabras del estilo.

Hacedme caso, aunque a Sabina le haya ido muy bien con la palabra “ruido”, a la redacción no le aporta ningún beneficio que repitamos lo mismo una y otra vez. Recuerdo que, en concreto, uno de los textos exponía tantas veces el término “orden”, que yo creo que si llego a utilizar el buscador de palabras, me queda todo resaltado en amarillo.


Este hecho, es absolutamente fundamental que lo tengáis en cuenta a la hora de escribir, ya que es muy fácil que se nos cuelen varias expresiones idénticas en muy poco espacio.

Para ello, os aconsejo que estéis al tanto, y cuando os deis cuenta de que estáis usando mucho una definición, la busquéis en el texto (“control+f” para open office, y “control+b” para Word), para comprobar que no la estáis usando demasiado.

Otro método es pasarle el relato a alguien para que le eche un vistazo. Normalmente la gente externa a la creación del documento suele tener más capacidad para percibir estas cosas, dado que como no conocen el contenido, lo miran todo más detalladamente.

4º) La puntuación.

Este, a pesar de ser un aspecto de menor importancia, ya que no resalta tanto a la vista como los demás puntos expuestos con anterioridad, puede llegar a ser también un gran problema. Sobre todo por dos razones adyacentes a su utilización.

4.1) La variación de su uso dentro del mismo texto.

Como ya dije en el apartado uno, el hecho de que cambiéis de estilo dentro del propio trabajo desconcierta al lector, haciendo que se desvincule de la historia para centrar su atención en la nueva manera de narrar que tiene el escritor.

Esto también puede aplicarse a la puntuación, por supuesto. En mis lecturas he visto como la gente cambiaba el guion típico que se pone cuando una persona habla, por comillas, y luego por la cursiva, en unas pocas hojas. En este aspecto, como existen varios estilos de escritura, no se podría decir que esté mal redactado por esa parte, ya que serían totalmente válidas las tres formas, sino que el hecho de pasar de una a otra, indistintamente, es lo que sería erróneo en este caso. Al igual que en el punto número uno, mi consejo para apaliar este fallo es que, antes de escribir, os decantéis por un estilo, y os centréis en él durante toda la obra.

4.2) La falta/ la mala utilización de los signos de puntuación.

Este es el más común, y el que más variaciones tiene dentro de los apartados nombrados. Lo que más se repite es la ausencia de comas (o la utilización de esta en vez del punto correspondiente), pero también me he encontrado con una mala guionización en los diálogos, utilizaciones del punto y coma cuando no se debe, etc.

Mi aporte para este desacierto es que reviséis bien el texto (sobre todo cuando ponéis varios adjetivos que siempre os suele fallar la coma entre el penúltimo y la “y” que da paso al final (Ejemplo: “Era suave, blando, y azulado”)), leyéndolo tal cual lo habéis escrito (que somos muy de poner las pausas mentalmente, aunque no estén marcadas).


5º) La revisión. 

He dejado lo más grave para el final, puesto que, lo que yo creía fundamental a la hora de elaborar cualquier escrito, suele brillar por su ausencia, en más de la mitad de los textos que he leído.

Soy consciente de que rellenar una hoja en blanco es algo muy duro. Este proceso lleva una concentración y un agotamiento mental que muy pocos de los que están fuera del mundo literario, conocen. Por ello, cuando finalizamos la escritura, la dejamos a un lado, satisfechos, y cansados, creyendo haber acabado con todo el trabajo. Siento desilusionaros pero esto no es así.

Nuestra manera de redactar, aunque creamos que haya sido buena, ha de ser releída por nosotros mismos, al menos una vez, para ser pulida de las típicas imperfecciones, como son las palabras que se quedan sueltas al haber cambiado de idea sobre la marcha, faltas, mal borrado, puntuaciones, etc.



Yo normalmente reviso mis reseñas, que son como quien dice “de andar por casa”, unas 3 veces. Una cuando acabo de escribirla, otra pasadas unas horas, y finalmente cuando la subo.

Para mis relatos la cosa cambia. A parte de revisarlos yo misma, se los suelo entregar, también, a un par de personas para que los lean, y me den su opinión. Esto mismo es lo que deberíais hacer para que todo quede bien ordenado.

Bien, estos han sido mis consejos para que podáis crear unas historias dignas de ganar cualquier concurso. Espero que os hayan servido para mejorar vuestro nivel de escritura, y que las utilicéis para seguir creando esas fábulas tan impresionantes, a las que con gusto me entrego siempre que puedo.

Se despide hasta la siguiente entrada.

La bibliotecaria de Dunwich

martes, 28 de noviembre de 2017

Reseña: "They both die at the end" de Adam Silvera (Sin spoilers).

¡Hola de nuevo, lectores! Aquí estoy una vez más para traeros “They both die at the end” de Adam Silvera, una de mis últimas lecturas, y a la que le he puesto cinco estrellazas en Goodreads. Si queréis saber el porqué de esta notaza, poneos cómodos porque, ¡comenzamos!

Aviso: Aunque la reseña será sin spoilers, tengo que comentar que este libro solo se encuentra disponible en inglés (al menos de momento). Es un inglés intermedio, puesto que, sobre todo en Rufus, hay expresiones, y maneras de hablar poco estandarizadas. A pesar de esto, insisto en que, si os gusta lo que os voy a exponer a continuación, intentéis darle una oportunidad, ya que creo que será completamente beneficioso para vosotros en todos los sentidos.


La historia de “They both die at the end” trata sobre dos chicos adolescentes, llamados Mateo, y Rufus, que saben que van a morir en el transcurso de las 24 horas siguientes, aunque no tienen ni idea de a qué hora será exactamente, ni de cómo va a suceder, por lo que la intriga de estas dos incógnitas nos acompañará durante toda la novela.

Esto se debe a que, el mundo en el que está ambientada la trama, tiene un toque futurista en el sentido en que te mandan un aviso al móvil el día que vas a morir, para que seas conocedor de tu destino. Cabe destacar que esta clase de servicio nunca se equivoca y es irrevocable, así que, hagas lo que hagas, no podrás burlar a la muerte por mucho que te envuelvas en plástico de burbujas y te quedes todo el día encerrado en una habitación acolchada (idea propia de la seguridad para un día como ese, no me juzguéis demasiado por ella).


Siguiendo con esta temática, era de imaginar que si existe un aviso que te anuncia tu final, también habrá mil anexos a este hecho, como una aplicación que te ayuda a encontrar descuentos en restaurantes, lugares de ocio, etc., y actividades especiales para los "Deckers" (así es como son llamados los que pasan su último día).

Además, por supuesto, hay una gran red de contactos, donde puedes encontrar a tu “last friend” para no tener que pasar el día solo, y tener a alguien de tu misma condición al lado en estas horas tan difíciles.

En este punto cabe decir, que este aspecto me pareció bastante “realista”, dentro siempre de la fantasía que plantea el argumento, ya que mucha gente aprovecha estas aplicaciones para engañar, estafar, o cosas peores, a las personas que están pasando por un momento tan delicado como este.


Nuestros dos protagonistas, se conocen a través de esta App, y por suerte para ellos, no acabaron quedando con ningún asesino en serie, ni nada por el estilo. Mateo Torrez, es un adolescente sensible, y algo introvertido, con un pasado trágico a sus espaldas. El chico vive solo. Su madre murió, y su padre está en coma desde hace algún tiempo. Sus relaciones sociales giran en torno a su mejor amiga Lidia, que para seguir con el drama, es una joven madre soltera, que, después de haber perdido a su novio en un accidente de coche antes de que su hija naciera, tiene que hacerse cargo ella sola, junto con la ayuda de su abuela, de su temprana maternidad (para más información, decir que Mateo es el padrino de la criatura, y lo tiene muy en cuenta a la hora de pensar que se va a perder toda la vida que le queda por delante a su ahijada).


Rufus Emeterio, por el contrario, es más abierto y callejero, pero esto no impide que tenga unas penurias semejantes a las de Mateo. El muchacho perdió a toda su familia en un accidente de coche, por lo que pasa de una casa de acogida en otra, mientras él y sus amigos huérfanos, denominados: “Los plutos”, van de un lado a otro, haciendo un poco el gamberro.

Una vez conocidos a los dos protagonistas, he de decir que, aunque sean claramente diferentes, el autor ha sabido compenetrarlos muy bien, sin que la amistad resulte forzada en ningún momento. En vez de presentarnos dos personajes unidimensionales que se rigen por un valor concreto, Adam Silvera ha conseguido darles unos matices tan naturales, que te das cuenta de que dos personas tan opuestas, pueden complementarse, y darse todo el apoyo del mundo, en un día tan fatídico para ellos.

Y es que de eso va la trama en general. Durante el libro, vamos viendo a través de capítulos dedicados a cada uno de ellos (entrelazados también por los de  personas secundarias para entremezclar las circunstancias), como Mateo y Rufus deciden pasar su último día como buenamente pueden, uno al lado del otro.

Sobra decir que, en estas horas, les ocurre absolutamente de todo. Desde diversión, hasta unas cuantas sorpresas que no dejarán indiferente a nadie en torno a lo que les depara el destino a estos dos adolescentes.


Para mí, en particular, ha sido una historia durísima de leer, puesto que he empatizado con ambos desde el primer momento (muchas veces he deseado que me cayesen mal, como otros principales a los que no puedo ni ver delante, para que me resultase más fácil la lectura, pero no hubo manera), y he de decir que el modo en que acaba todo aún sigue tocándome la patata, después de haberla terminado hace semanas.

Con estos datos que os he expuesto, os podéis imaginar qué clase de cuestiones se abordan en estas páginas, pero para esclarecerlas un poco más, os explicaré que, aparte de que la historia es sumamente entretenida, ya que, aunque podría tratarse de una aventura adolescente sin más, tiene el acento de que la muerte les está pisando los talones, cabe decir que este mismo hecho hace que los protagonistas se hagan preguntas tan profundas y trascendentales sobre que habrá después de la muerte, si lo hay. Si el hecho de estar pasando sus últimas horas juntos conducirá a que uno muera por culpa del otro, o de como estando los dos en la misma situación podría afectarles a los de su alrededor, el hecho de que ocurra algo “por su culpa”.


Como podéis ver hay demasiados entresijos en esta novela para que la dejéis escapar, por ello yo os la recomiendo encarecidamente (sobre todo ahora al descubrir que no es muy famosa que se diga, sabe dios porqué, con la de obras menos merecidas que hay con exitazos mayores), para que paséis un mal rato acompañados por los dos grandes chicos que conforman esta entrañable historia. Yo por mi parte, he de decir que tengo otro libro del mismo autor, pero, como necesito desconectar de tanto dramón, os lo traeré más adelante.

Hasta entonces me despido. Sed buenos y leed mucho.

Os espera en la próxima entrada.

La bibliotecaria de Dunwich

domingo, 19 de noviembre de 2017

La sociedad de la rosa de Marie Lu (Sin spoilers)

¡Bienvenidos de nuevo, lectores! Como ya os he contado en la entrada anterior, tuve que hacer un pequeño parón debido a unos proyectos personales que me mantuvieron bastante ocupada, por ello, ahora que tengo más tiempo, intento ponerme al día con las reseñas para teneros al tanto de las lecturas que he realizado. Hoy le toca el turno a “La sociedad de la rosa” de Marie Lu (Segunda parte de “los jóvenes de la élite”) al que le he puesto 2 estrellas en goodreads. Si quieres saber el motivo por el que tiene una puntuación tan baja quédate porque ¡empezamos!


Nota: Como ya he dicho, este libro es la continuación de “los jóvenes de la élite", por lo que contendrá spoilers de la primera entrega. Si no la has leído, o no sabes de qué va la historia, vete aquí Reseña: Los jóvenes de la élite para conocerla.

Bien, explicado esto comenzaré a desmenuzar la trama.

Resulta, que después de que la expulsaran de los dagas (con toda la razón a mi parecer. Solo me molesta que no lo hubieran hecho antes para evitarnos todas las penurias que pasaron por su culpa) Adelina se enfada (como es habitual en alguien con un carácter tan infantil como el de ella) y se marcha con su hermana (sí, aquella que parecía una planta de lo poco que hacía) Violetta, para formar su propio grupo de élites, y tomar el trono de Kenettra. ¿El por qué de este nuevo objetivo? Bueno, pues porque como lo querían los dagas para que el príncipe tomase lo que le correspondía por derecho, y ella es, como vuelvo a decir, una persona caprichosa a más no poder, pues se salta a la torera toda la cordura que se lleva a cabo en estas sucesiones, y se dice oye, pues ¿por qué no iba a ser yo la reina? Así me vengo de todos aquellos que me hicieron daño (aprovecho para resaltar que este auto- melodrama gratuito e innecesario, está en TOOODO el libro, para desgracia de los que la acompañan, y de los propios lectores, que somos los que sufrimos a esta protagonista tan cargante, de principio a fin) y hala, para adelante se va con esa idea loca que sabes que no va a funcionar desde el minuto uno.


Con estos apuntes de la historia os imaginaréis que el argumento se desarrollará de una manera analítica, donde Adelina se pondrá en modo juego de tronos para derrocar a Giulietta (como también es bastante planta la chica, no os preocupéis si no la recordáis, es la reina de Kenettra), pensar que va a hacer cuando esté en el poder, como burlará a sus ahora enemigos, los dagas, etc. PUES NO. Nada de eso. Olvidaos de tener un desarrollo interesante con un final impactante, la trama solo es Adelina en modo “que- mal- lo- paso- que- me- ocurre- porque- la- vida- es- tan- cruel- conmigo” mientras los demás le intentan conseguir aliados (suena un poco extremista pero no la he visto conseguir a un compañero por ella misma en soledad. Siempre iba acompañada de alguien que le echaba un cable para conseguirlo). Además, por si esto fuera poco, lo que va a pasar se ve a kilómetros de distancia con todo lujo de detalles, para que así ni si quiera tengamos que tener un punto a favor por el que seguir con esta tediosa lectura.


En fin, todo esto se corresponde a la trama principal. Ahora pasemos a la secundaria.

ENZO (para quien no le recuerde, es el líder de los dagas y príncipe exiliado que deseaba recuperar el trono de Kenettra).

Así, tal cual. No podría describirlo mejor, ni con más palabras, ni con nada más que con su nombre. El subargumento de esta novela es que los dagas quieren revivir al príncipe (recordad que los élites son como los x-men medievales. Cada uno tiene un poder, y por supuesto que hay alguien que revive a los muertos), y Adelina, que se entera de esto porque se pone a espiar las conversaciones de los dagas de una manera muy infantil (ya os dije que lo de centrarse en temas serios no iba mucho con ella), se pone en plan “¡ay mi Enzo que me lo roban!” y hala, a por él que quiere ir, que es su capricho del día, y si no se lo dejan cumplir se enfada.


Teniendo esto en cuenta, se podría decir que este es lo que se denomina “un libro puente”, que para aquellos que no están familiarizados con el término os explicaré que se trata de una novela, que suele ser la segunda de una trilogía, en la que no pasa casi nada para así poder explicar lo gordo en la tercera entrega (que digo yo, para eso haced una bilogía que no están malditas, ni nada por el estilo. No nos hagáis un volumen entero de relleno que se nos acaban quitando las ganas incluso, de esperar por el final de la historia).

Como bien sabéis yo ya tenía mis dudas acerca de comprarme “La sociedad de la rosa”, después de acabarme “Los jóvenes de la élite”. Cierto es que continué leyendo la saga porque me caen muy bien los dagas, pero la verdad es que he sufrido lo mío para terminármelo con tanta tontería de Adelina.


No os contaré más que el desenlace está ahí, y tampoco es plan de destripároslo todo. Solo diré que, si queréis continuar esta aventura leyendo “La estrella de medianoche” cosa vuestra, yo me imagino que, como me queda solamente la conclusión, la acabaré, pero con espacio en el tiempo, para desintoxicarme un poco de la protagonista.

Os veo en la próxima entrada con “They both die at the end” de Adam Silvera. Hasta entonces sed buenos, y leed mucho.

Se despide de vosotros.

La bibliotecaria de Dunwich

lunes, 13 de noviembre de 2017

Reseña: "Matar a un ruiseñor" de Harper Lee (sin spoilers)

¡Hola de nuevo lectores! Hacía mucho que no os escribía nada por aquí, pero es que, entre la publicación de Cadent, los exámenes, y demás proyectos que tenía abiertos, estos meses han sido una auténtica locura. Por suerte, he sacado tiempo de debajo de las piedras, para poneros al día de cuales han sido mis lecturas a lo largo de todo este tiempo que he estado desaparecida. Por ello, sin más explicaciones, comenzaré a hablar de “Matar a un ruiseñor” de Harper Lee al que le he dado 5 estrellazas en Goodreads. Si quieres saber el motivo de tan alta nota quédate a mi lado porque ¡empezamos!



Como siempre os digo con esta clase de novelas, aquellos que no conozcáis este clásico de la literatura universal, es porque, o vivís alejados en algún rincón recóndito del mundo (si mal no recuerdo, hay hasta una película basada en el libro, y todo), o no estáis muy puestos en esta clase de obras. Sea como fuere, aquí tenéis mi exposición de la obra, que al fin y al cabo, para eso estoy yo aquí. Comenzaré mi punto de vista exponiéndoos el argumento para saber de qué trata esta maravillosa trama que fue galardonada con el premio Pulitzer en 1961.


La historia se desarrolla en el sur de Estados Unidos donde los prejuicios hacia la gente de color aún seguían vigentes en los ciudadanos de Maycomb, un pueblo ficticio de Alabama. El tema central es el juicio en que Aticus Finch defiende a un hombre de color llamado Tom Robinson, de la acusación de haber violado a Mayella Ewell, una muchacha blanca del vecindario, pero también podemos ser partícipes de las aventuras secundarias de los niños, como la de intentar ver a su vecino “Boo” Radley, el cual nunca sale de casa, o el desarrollo de su vida escolar en torno a los años que van pasando en la ficción.

Nosotros vemos todo lo que sucede a través de las vivencias de Jean Louise “Scout” Finch, una niña de tan solo 9 años que, junto con su hermano mayor Jem, y su amigo Dill, es participe de la transformación que va surgiendo entre los habitantes de Maycomb, al enterarse de la desgracia que ha ocurrido entre sus calles, y el posterior juicio que llevará a cabo el padre viudo de los chicos, Aticus Finch, como defensa de una persona de color ante el tribunal.

Estos tres personajes, a pesar de su corta edad (Jem es el mayor de los tres y tan solo cuenta con 12 años), tienen que aguantar burlas y vejaciones, tanto por parte de los lugareños, como de su propia familia.


A través de estas dificultades, vamos viendo como la obra trata temas tan delicados como la justicia racial, y la destrucción de la inocencia. Así también como la valentía, el amor, y los roles de género, los cuales la autora nos los pone de manifiesto de una manera sumamente clara, para que podamos comprender, no solo como Scout tiene que enfrentarse, al igual que su hermano, a los comentarios hirientes de aquellos que creen que lo que está haciendo su padre está mal, sino que además, tiene que soportar que la cuestionen tanto a ella, como a su progenitor, por el hecho de que no se comporta como debería hacerlo “una chica de su edad”.

Y es que Scout es lo que viene siendo una niña curiosa, aventurera, e inteligente, que prefiere pasar el rato vestida con un mono para poder correr, y jugar libremente, que llevar esos vestidos almidonados que su tía le insiste tanto en que debe llevar todo el día. (Aprovecho esta ocasión para revelar que yo soy super fan de Scout, sobre todo cuando la hacen disfrazarse de jamón).

Una persona que, a pesar de todos los problemas que tiene encima, está siempre a su lado, es su padre Aticus Finch, que, viendo como su hija intenta, de manera envalentonada, defender aquello en lo que cree, le va dando consejos maravillosos sobre cómo comportarse en la vida. Véase un ejemplo:

“Mantén tu cabeza alta y baja los puños. No importa lo que te digan, no dejes que te provoquen. Intenta pelear con tu cabeza, para cambiar las cosas”.

Aunque el pobre Aticus procura hacer todo lo posible para que sus hijos no se vean envueltos en todo lo que le afecta a él, laboralmente hablando, este no puede evitar que sus pequeños acaben afectados por la sociedad dañina en la que están envueltos, por lo que el hombre intenta aprovecharse de la situación para ser ejemplo de lo que él cree que es un comportamiento ejemplar, ante esta clase de diversidades, para que tengan un modelo a seguir en el futuro.


Hasta aquí os voy a contar. Como veis, me he esforzado en no explicar la trama más de lo necesario. Esto se debe a que creo firmemente que explorar todos los entresijos que nos entrega este libro es algo que debe hacer el lector por sí solo, para poder así, disfrutar de esta gran obra si no lo ha hecho todavía.

Por eso, por mi parte no tengo nada más que decir, a excepción de que espero que me hagáis caso, y os pongáis de inmediato a leer esta historia, porque realmente merece la pena descubrirla.

Nos vemos en la siguiente entrega con: “La sociedad de la rosa” de Marie Lu. Hasta entonces sed buenos, y leed mucho.

Se despide de vosotros.

La bibliotecaria de Dunwich